domingo, 4 de octubre de 2015

Caca


Querido Diario,

La noche transcurrió en calma. Con la sinceridad que usted me pide, confieso que me quedé en casa, panza arriba y con el ojo en "Una Cara con Ángel". 
A propósito de caras y revisando las fotos de su última boda, Lord Diario, ¿se ha percatado que su esposa tiene cierta expresión de oler a pedo? 
Hablo desde el cariño, el respeto y la devastadora indiferencia que me produce la flamante Lady Diario. Sí, tal vez, fueron las fotos, ese mal flash, ese aroma a vertedero cercano. Sí, debo ser justo: es muy probable que su señora posea una chispa en esa faz que ni Audrey Hepburn. De caraculo, nada.
En cualquier caso, me sobrevino a la mente uno de los temas más candentes en las conversaciones que mantengo con mis amigos cinéfilos y seriéfilos: ese catálogo de actrices cuya frecuente expresión es la que ponemos usted y yo cuando alguien ha aliviado gas, cuando la caca está en el aire o cuando el camión de la basura se aproxima.
Hoy elaboro el tan esperado y malvado ranking de las cinco actrices con mayor cara de oler a mierda de la Historia de la cinetelevisión.


5. SARAH MICHELLE GELLAR



Sniffes de la oledora: Niña de la noventera época donde poner "actriz" y "juvenil" en la misma frase se decía inevitable, las caras de oler a culo de Sarah Michelle conocieron gran fama en su andadura por "Buffy, Cazavampiros", donde pateaba traseros de vampiros y ponía mohín de percibir ultratumba. Se repetiría la ocasión y, hasta en los saraos, la Gellar gusta de echar el morro con dirección sur-suroeste y adoptar jeta de "qué asco me está dando esta velada".  

Recompensas al mérito: Por "Buffy" alcanzó una solitaria nominación al Globo de Oro. Sus fans lloraron por un Emmy que nunca llegó y achacaron a la Academia de Televisión su poco gusto hacia el género fantástico, en general, y a los mohínes funerarios, en particular.

¿Cuándo le olió peor?: "Ringer", donde interpretaba a dos gemelas con dispares intenciones, pero la misma cara de ano en el ambiente. Su vestuario y peinado vivían a la bajura del guión  - ¡y aquellos cromas! - en una serie horrenda, anunciada como su regreso a la televisión y encontrada con una cancelación más que cantada.


4. PENÉLOPE CRUZ



Sniffes de la oledora: En la cumbre de la carrera de Penélope, su personaje hacía sniff y decía: uh, aquí huele a pedo. 
Sucedía en "Volver", donde lloraba sin que se le corriera el rímel, mientras hacía su énesimo esfuerzo para convencernos de que ella vale y mucho. 
En España, cae mal cuando no deja indiferente, mientras, en Estados Unidos, pasaron de llamarla "ratona" a darle un Oscar. Como se la entiende aún menos en inglés que en español, la cosa hollywoodiense quedó en noche mágica. 
Basta un ojo a "Sabrina", de Billy Wilder para apreciar que nuestra Cruz estudió a Audrey como quien se prepara unas oposiciones a conciencia e, inexplicablemente, las suspende. 
¡Que nadie se meta con ella!, dicen sus amigos. Bien cierto: la cara de asquete de este manojito de pelos y nervios debe ser considerada patrimonio nacional.

Recompensas al mérito: 3 Goyas, 1 Oscar por "Vicky Cristina Barcelona" y 2 nominaciones más.

¿Cuándo le olió peor?: Sería fácil decir en "Jamón Jamón", donde se la veía mal y a disgusto en semejante engendro, pero, con las orejitas a los lados, el fleco Audrey y la cara de nerviosita, su mayor expresión de huele a pedete ha de emplazarse en su victoriosa entrega de los Oscars.


3. MARISKA HARGITAY



Sniffes de la oledora: Señorita eficiente y laboriosa, como la mayoría de las intérpretes televisivas de toda la vida, Mariska Hargitay es bella, adorable, inexpresiva y caraculo.
Hija de la malograda bomba sexual Jayne Mansfield, Mariska era rastreable en series tan dispares como "Falcon Crest" o "Urgencias". 
En 1997, alcanzó un papel protagonista en "Ley y Orden: Unidad de Víctimas Especiales", severo procedimental de largo recorrido, con más de un episodio donde se nos saltan las lágrimas de la risa ante el desmadre de tramas y ocurrencias.
La circunspecta Mariska sólo tiene una posible cara: aquí huele a mierda y el culpable debe ser procesado en tres cuartos de hora.

Recompensas al mérito: 1 Globo de Oro y 1 Emmy; éste de entre la friolera de ocho nominaciones consecutivas.

¿Cuándo le olió peor?: Su impertérrita expresión de disgusto en la serie de la que no ha salido en quince años impide destacar un solo momento.


2. GREER GARSON


Sniffes de la oledora: Actriz de los ayeres, Greer Garson fue una de las personalidades más queridas por el público de la Segunda Guerra Mundial, a cuya causa aliada llegó a dedicar el discurso más largo de los Oscars. 
Su aspecto patricio, su ceja arqueada y sus ganas de interpretar a mujeres inspiradoras en tiempos difíciles fueron sus bonos para el respeto, la admiración y la calificación de "gran dama". 
Ya se sabe: si eres importación de las Islas Británicas, eres gran dama de manera automática, aunque aún no te hayas limpiado la mancha de porridge de la manga. 
Greercita nunca fue precisamente marchosa y ahora nos importa lo mismo que el pedo que parece oler esa nariz y, por extensión, todo ese gesto de cargante prominencia.

Recompensas al mérito: 1 Oscar por "La Señora Miniver" y 6 nominaciones.

¿Cuándo le olió peor?: En "Madame Curie", donde su iluminadísima cara en primer plano acompañaba el relato de sus fatigas para aislar el radio con la expresión de quien acaba de limpiar el cuarto de baño.


1. KERRY WASHINGTON



Sniffes de la oledora: Mi candidata a la mayor ineptitud actoral jamás alumbrada en la pequeña pantalla, la atroz gesticulación de Kerry Washington protagoniza "Scandal", ridículo tejemaneje de la ridícula Shonda Rhimes, muy proclive a fichar actrices caraculo como heroínas de sus series. 
Las expresiones de sorpresa de Kerry, el temblor de su mentón, los labios disparados hacia fuera y la completa anulación de cualquier sentido de la reserva pertenecen a una profunda división de quinta regional, por el abismo que cae debajo de Dolores Fuller y el vídeo de tu boda.
Además, como su personaje es una tipa dura que se ríe de sus subordinados y se bebe un copazo de vino al llegar a casa, la jeta de flatulenta es indispensable en el repertorio.

Recompensas al mérito: Dos nominaciones al Emmy y una al Globo de Oro.

¿Cuándo le olió peor?: Díficil elegir un momento de "Scandal", aunque cabe añadir que su gran oportunidad cinematográfica, en "Django Desencadenado", tampoco vivió libre de sus presuntuosos mohínes.


PREMIO ESPECIAL DEL JURADO: JENNIFER JONES


Sniffes de la oledora: Hagan paso a la considerada por mis amigos y servidor como la peor actriz de la Historia. 
En esa valoración, pesan las pretensiones, el grado de sobreexposición que tuvo durante dos décadas y la escalofriante cantidad de piropos que le dedicó la Academia de Hollywood por interpretaciones que no valen un duro. 
Gesticulante de manera inexplicable y hasta la naúsea, diríase madre espiritual del peor Al Pacino, Jennifer fue el gran amor del megalómano David O. Selznick, que la puso de cabeza en sus más fastuosas superproducciones.
Más que faz de oler a mierda, la de Jones era cara de saborearla. Y su dicción sólo se entiende en alguien que acaba de beberse un vaso de vino con la boca anestesiada.

Recompensas al mérito: 1 Oscar por "La Canción de Bernadette" - su debut cinematográfico - seguido de cuatro nominaciones.

¿Cuándo le olió peor?: "Duelo Al Sol" es respuesta automática, aunque el disparatado tono de la película va acorde con su desmelene de muecas y batidas de pelo. Yo apuntaría a la menos vista "Corazón Salvaje", que sería una obra maestra si no fuera por su presencia.


Espero que le haya gustado este ranking de insufribles y entrañables, querido. Si le da por aventurarse en el Arte Dramático a sus años, querido diario, no pierda el tiempo en ninguna escuela: su talento siempre ha estado ahí muy cerca, en sus esfuerzos en el váter, en su caca-culo-pedo-pis.
El verdadero drama está en lo que mal huele la vida, nos enseñan estas visionarias.

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