viernes, 30 de octubre de 2015

Escalofrío


Querido Diario,

Si se encuentra usted en un país europeo, caminando por alguna localidad universitaria, recorrida por bares provistos de alcohol y sabida de televisión a cascoporrillo, descuide: habrá Halloween, habrá Erasmus.
Cultura multimediática rima con celebración segura de Halloween y augusta Universidad, con la presencia de los estudiantes de la beca intereuropea, que llegan esta semana en tropel a sus destinos. La Laguna, uno de ellos.
Ambas cosas son un motivo para el paganismo y el pendoneo, dos sensaciones que nunca mueren. La fiesta fúnebre norteamericana devenida en Carnavales globales y el intercambio cultural reciclado en súper experiencia de paso, ¿quién los teme?.
Si sale esta noche con cuerpo de carpe diem, querido Diario, guiñe el ojo y muerda el labio. Lo demás vendrá rodado.


Preveo que servidor se quedará arrullado con alguna película de terror o encomendándose a Mark West, pene en mano. 
Es el problema de tanto ejercicio: me pongo guapo, pero llego destruido al viernes. Como leyó ayer, tampoco me he perdido muchas fiestas de guardar en el pasado, así que esa cartilla vital la tengo llena. 
Ahora, nuevas sensaciones, como la de quedarse en casa. ¿Por qué no?
O, quién sabe, lo mismo me pongo la peluca de Morticia y me voy a bailar en nombre de Rotterdam.
De momento, acomódese en el sillón de orejas, porque saco la artillería pesada y le hago un resumen de mi semana: las fiestas, las películas, las series, los tíos buenos. 
Ya conoce el procedimiento, sólo déjese llevar, una vez más.


- Cierta gente, que es muy suya, cambia Halloween por alguna festividad local parecida que aseguran procede desde tiempos inmemoriales, aunque nadie la recuerde y se dude de su misma existencia. La resistencia al americanismo puede ser muy oportuna en tantos casos, pero quién puede odiar Halloween, fiesta tan cachonda que se precia en reír de lo más serio del mundo. ¡A celebrarla!

- "Cita en San Luis" tiene la mejor secuencia de Halloween de la Historia del Cine, pero es una película navideña, ante todo. 
Lo apropiado es temblar y qué mejor que el díptico telequinésico de Brian de Palma. Póngase esta noche las ultraestilísticas poesías de la pubertad y la destrucción asistida: Carrie y La Furia. Elija una o atrévase a la doble sesión. 
Yo las amo, porque son más que películas de terror y, aún así, hielan el espinazo como la más efectiva de ellas.


- ¿Le da mucho yuyu el Día de los Muertos y todo lo que implica? Olvídese de terrores y subyúguese con un clásico olvidado: Deep Valley
Protagonizada por Ida Lupino y Dane Clark, dos actores tan atractivos como subestimados, he aquí una película preciosa y muy emotiva, llena de esa melancolía noir de la posguerra norteamericana. Cuenta el romance entre una chica tartamuda que vive en un valle aislado y un presidiario a la fuga. Qué me gustan las películas de enamorarse, querido Diario.


- He descubierto "Deep Valley" por recomendación de mi amigo Ryan que, inesperadamente, se ha convertido en el protagonista del post más visitado en semanas. Baes before chests, fue la conclusión extraída tras observar el registro de visitas. Inesperado, pero terriblemente merecido. El de Wichita se hace querer.

- Y el bae autóctono, Dee, también. Esta semana, me partía de la risa cuando salía una cuenta humorística llamado El Típico de Tenerife, que se puede seguir en Facebook y Twitter. Si quiere saber cómo es Dee y conocer el estilo tinerfeño de hablar y proceder, ha de leerla.
No obstante, me temo que la gracia sólo será pillada por mis paisanos o por los que hayan vivido alguna vez en estos pagos.


- Rece y no pare para que me renueven The Leftovers, que se está marcando una extraordinaria segunda temporada. Es la única serie a la que elijo el momento perfecto para verla y dedicarle toda mi atención. Una plétora de belleza ignorada.


- Anoche le di otra oportunidad a la última temporada de Mad Men, serie con la que siempre he tenido una relación de admiración/odio y, en sus recientes entregas, más desesperante fastidio que el cerrado aplauso que le dedicaba a sus primeros años. 
Será cuestión de reconciliarse antes de la despedida definitiva, porque al pecho peludo de Don Draper/Jon Hamm hay que darle la última reverencia. 
Ese Emmy largamente negado y finalmente conseguido decía algo: lo echaremos de menos.


- Otro hombretón maduro que me está volviendo loco es Jeffrey Dean Morgan, ahora presencia habitual en "The Good Wife". Siempre ha sido un hombre atractivo, un Javier Bardem mejoradísimo, como dicen todos. 
Ahora está en año de buena cosecha y, por las caras de guay que pone, lo sabe.


- ¿Qué prepara Todd Sanfield? ¿Qué proyecto se esconde tras su nueva rutina de ejercicios? Al modelo de calzoncillos y personalidad networker, lo veo delgado como nunca y no sé si me gustaba más antes, carnoso y menos estilizado. Que le prohíban el uso de camisetas, en cualquier caso.


- Mark West, Mark West, Mark West. Se lo conté hace una semana, se lo repito hoy. Atención, que la enseña.


Por favor, querido Diario, si bebe, no conduzca. Y recuerde que está casado y espera un hijo. No estropee su felicidad doméstica por un tráigame acá esos polvos con alguna jovenzuela europea con ganas de carnes lordescas.
El amor, siempre el amor. Como dice Avicii en su nuevo e irresistible single: "Waiting For Love", que ha llenado mis oídos durante toda esta semana.
Aquí le dejo el Amouresco vídeo de la canción, mientras le envío un abrazo que dice viernes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario