viernes, 2 de octubre de 2015

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Querido Lord Diario,

La semana me termina con un buen coscorrón en toda la cabeza. Me incliné para recoger un tupperware del suelo, calculé mal y, al incorporarme, ¡bam! El filo de la puerta de la alacena casi me parte mi preciado melón por la mitad. 


Tengo que asegurar el cerebro, el cerebelo, el bulbo raquídeo y a toda su ralea, porque se desgracia servidor y no hay más días para diario íntimo.
Dicho sea, la cosa está despertando a un furor de visitas que ya echaba de menos en anteriores empresas blogueriles. Sexo, sexo y un poquito de ligereza. Era todo lo que queríamos para seguir bailando.
Finalizamos semana con un repaso a la ídem y empezamos por donde acabamos ayer.

- El badajo de Fassbender protagoniza la última imagen filtrada de Macbeth. Mi amigo norteamericano Ryan Meyers está súper emocionado por la posibilidad de que su idolatrado Shakespeare vuelva a los Oscars y yo, por ver otra vez al monstruo del Lago Ness en pantalla grande.

- El Papa visitó Estados Unidos. Francisco va de tan enrollado, que sólo le falta el sombrero de panamá para darme la misma rabia que Bing Crosby en "Siguiendo mi Camino". 
Saltaba la noticia de que dio ánimos y confort a Kim Davis, la horrenda funcionaria que enchironaron por negarse a facilitar la licencia de matrimonio a una pareja gay, amparada en supuesta devoción cristiana. El Vaticano, que ahora mola mogollón, ha dicho que todo ha sido una encerrona y que el Papa no está de acuerdo con Kim Davis. Cómo han cambiado las cosas, madre de Deu, que ahora les da pánico un desastre de relaciones públicas en torno a la gaysfera. 
Yo, siempre escéptico, por si las moscas, hago lo de Sinead.


- Ando emocionado con la posibilidad de que Watchmen se convierta en una serie para la HBO. Zack Snyder, director de la - a mi juicio, incomprendida - adaptación cinematográfica, ha presentado proyecto en la cadena. 
Es un clamor: queremos la polla azul del Dr. Manhattan a razón de episodios.


- Stephen Hawking visitó Tenerife. Sí, mi querida isla está de desfile de very important people. El sabio de voz electrónica aseguró dos cosas: que la raza humana deberá abandonar la Tierra en el futuro para seguir sobreviviendo y que las máquinas nos superarán en cuestión de cincuenta años. Me consta que he visto todo eso en cierta serie de mi adoración.

- Otra serie de culto y ciencia ficción vuelve a las pantallas: Expediente X. Nueva fotografía de la amada pareja protagonista. David Duchovny retuvo, pero todos los ojos están puestos en la espectacular madurez de Gillian Anderson. 


- Se reestrena Breve Encuentro en los cines británicos, con nueva copia y un nuevo cartel que me chifla. Hace poco, volví a verla. Una de las grandes películas de la Historia, recomendable para los cazadores de historias de amor en mucha mayúscula.  


- ¿Qué le parece Hopper Penn?  Hablo del hijo de Sean Penn y Robin Wright, que busca el rastro de sus padres en el terreno interpretativo. Promete ruido y se lo daremos. 


- Seguir en Facebook a Derek Theler, el maromo de "Baby Daddy", es un placer y, cuando no se fotografía con su novia, la española Christina Ochoa, lo hace con sus caninas mascotas. El perro se muestra indeciso ante el macho piscinero. Yo, plaf!


- Pietro Boselli, uno de los descubrimientos maromiales del año, también le ha cogido placer a fotografiarse con perros.
¿Quizá consciente de que no hay nada en este mundo que sulibelle más a Josito Montez que un combo de chico guapo y perro adorable? 


- Se cumplen treinta años de la muerte de Rock Hudson, apuntado hoy en la prensa como el primer nombre importante en revelar que padecía SIDA, cuando la palabra era aún un tabú fatal que condenó a la muerte y el ostracismo social a toda una generación. Pero Rock también es la exacta definición del estrellato hollywoodiense, el protagonista de muchas películas que me resuelven un domingo por la tarde y uno de mis bellos favoritos del cine. Esculpido para encantar. Te amo, Rock.


- Su rival en "Gigante" también anda de efémeride. El ubicuo James Dean, estrella inmediata de los años cincuenta con sólo tres películas y una aciaga muerte al volante, es divulgado icono de mitomanía, tropezable aún en tantas imágenes y poses. Sesenta años después del accidente que se lo llevó para el otro barrio, el jamesdeanismo sigue a tope. 
Como mayúscula curiosidad, incluyo un vídeo de una de sus nada divulgadas apariciones televisivas, en una película frente a Ronald Reagan. 


En esta semana de remembranzas, Maxwell Caulfield, por quien suspirabas en "Grease 2", "Los Colby" y demás mierdas ochenteras, se personó en la tumba de Dean para presentar respetos.


Sí que está mayor el señor Caulfield. Pongamos gif de cuando imitaba a su adorado.


Ese casco de moto es justo lo que debería ponerme para evitar filos de alacena.
Que nadie se alarme: he terminado la entrada de hoy, así que la recámara cerebral parece intacta de momento.
Si no llego a mañana, querido diario, que sepas que ahora sólo vivo para escribirte. Exagerar es aproximarse. 

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