lunes, 30 de noviembre de 2015

Cuerpazo


Queridísimo Diario,

Es oficial. Soy incapaz de vivir sin usted. Qué nostalgia, qué agonía. Incluso al sentir del bello rascar de estomágo, tumbado boca arriba en la hamaca, soñaba y pensaba con los contenidos de futuros posts. 
Y mientras miraba los progresos de mi cuerpecito al sol, tanto lo que he ganado como lo que me sobra, me dormí al sueño de los cuerpazos de la inspiración.


Todo el que se quiere poner en forma o aumentar el nivel de su físico tiene sus favoritos, sus ideales, sus Santos Griales. 
¿Qué cuerpo te gustaría tener?, preguntarán monitores, entrenadores o gurús. 
El verdadero profesional sabrá que no se trata de elegir: el cuerpo que tendrás será el tuyo, si lo buscas equilibrado, propio, con clase. 
Requerir algo más puede ser terrible: cabezas pequeñas, piernas escuálidas y más desproporciones se ven pasear por los gimnasios, porque la preocupación de la mayoría se centra en aumentar a toda costa el volumen del pecho y de los brazos, por aquello de que es lo abultado y notorio.
Mi sagaz monitora siempre señala a uno de los chicos como lo que ella considera el territorio deseado entre la salud y la estética. 
El nene en cuestión está delgado y tiene unos músculos cincelados, pero no da la apariencia basta de los otros. 
Quizá no llama tanto la atención ni resulta estimulante por pornográfico, pero el chaval está estupendo. 
Si tuviera que elegir, ese sería el destino. Es un cuerpo manejable, sostenible y agradable a la vista. Quizá también al tacto, quién lo pillara.


Curiosa la cosa homosexual, porque se envidia también lo que se desea. Hay veces que me dan rabia los tíos buenos que me encantan. 

- Joder, quién pudiera estar así.

Como toda envidia, lo apropiado es reconvertirla en espíritu de superación. 
Hoy hago un ranking de esos cuerpos que se elevan como un reto. Si pudiera elegir, estaría como cualquiera de ellos. Qué coño, quiero estar como ellos. Son mis cinco cuerpazos favoritos. 


5. TRYSTAN BULL


¿Quién es el macizo? Uno de mis grandes amores del porno gay, este stripper canadiense reconvertido en señor de orgasmos fue niño mimado para la productora Next Door Studios, que le dedicó una web en exclusiva.

¿Por qué me gusta? Además de una buena herramienta y una faz muy rockhudsoniana, Trystan Bull tenía uno de los mejores cuerpos jamás vistos en una pantalla. 


Un tío altísimo, de grandes espaldas y un cincel perfecto dentro de la abundancia, Trystan es de esos cachas a los que la definición no les quita la cantidad. 
Quedarse tonto mirándole el torso o el culo era común de todos los mortales en 2012.


El legado del caballero: Retirado y sin noticias; probablemente siga luciendo palmito en el local de striptease de Quebec donde Next Door Studios lo encontró. 
Sus dos escenas para Falcon - y las últimas, desde hace más de cuatro años - demostraron que no era precisamente el mejor actor porno gay: un activo aquejado de cierta pasividad, que nunca besaba, se dejaba felar y follaba con más o menos tino. 
Aunque se declaraba bisexual, estaba claro que aquello no era lo suyo. Aún así, conocerlo y desvestirlo fue un placer.




4. TODD SANFIELD


¿Quién es el macizo? Modelo de calzoncillos popularizado a través de las redes sociales, Todd Sanfield ha sido recurrente chico de portada para revistas beefcake desde hace más de una década. Su intensa actividad como empresario de su propia imagen mantiene entretenidos a todos los seguidores de tal marmórea anatomía.



¿Por qué me gusta? Dejemos claro que el cuerpo de Todd es imposible. Mejor dicho, insensato. Toda esa cantidad de músculos turgentes es fruto de años y años de dedicación, esfuerzo y dieta. Esos abdominales no se consiguen en un día y se pierden en medio. 
Y, sí, me gusta Todd porque es de los pocos modelos que, no sólo es un armario, sino también un tipo sexy hasta decir basta, desde esos pelitos que adornan su desfiladero hasta esa cara de chulo pidiendo guerra.



El legado del caballero: Le gusta pregonar que, además de músculos, tiene cerebro y ambición profesional. Es farmaceútico y se ocupa de su propia línea de calzoncillos. Mens sana in corpore sano. Y larga vida también. 




3. ROCK HUDSON


¿Quién es el macizo? ¿Que quién es Rock Hudson? Señor mío, los astros del cine se presentan a sí mismos. Llorando por Douglas Sirk, riendo en paraísos del bienestar con Doris Day o a caballo de la mejor aventura, Rock fue uno de los actores más populares y deseados de los años cincuenta y sesenta.


¿Por qué me gusta? Si como estrella, Rock Hudson fue un invento de la Columbia, su físico no fue construido en ningún gimnasio. Venía así de grecorromano de antes y sólo faltó cincelarlo con esmero. 
Tan alto y corpulento que hay que colocarle el adjetivo de "bigardo", Rock era más grande que el foco de esas cámaras, que, avasalladas por tanta generosidad de hombre, decidieron amarlo.


El legado del caballero: Su historia de homosexualidad secreta y padecimiento seropositivo a principios de los ochenta fue el último y sorprendente capítulo de una crónica hollywoodiense en mayúsculas, que dio alas a hablar en serio de la epidemia de fin de siglo. 
Su imagen salió tan fortalecida como era su cuerpo y todavía su sonrisa y encanto en las reposiciones de sus clásicos nos calientan más de un domingo por la tarde.




2. CHRIS EVANS


¿Quién es el macizo? Su imagen de chico All-American ha sido un guante para trajes de superhéroes cinematográficos, desde la Antorcha Humana hasta el inevitable Capitán América. 
Aunque como estrella de caché jamás ha cuajado, como tío bueno, es el preferido de todos mis amigos desde hace una década. 


¿Por qué me gusta? Sin excesos y con vello, está perfecto. Por eso, verlo inflado y depilado como Capitán América fue un bah. Se me entienda: no le diría que no, pero para qué retocar lo que era ideal. 


El legado del caballero: Anunció retiro de la actividad artística, pero las innumerables franquicias de la Marvel lo han mantenido ocupado y en la retina de los espectadores. Quizá por la mirada de perdonavidas que gustaba de proyectar, fue una sorpresa descubrir en las entrevistas que Chris es un chico adorable, amante de las bromas y orgulloso hermano del abiertamente gay Luke Evans.




1. DEREK THELER


¿Quién es el macizo?: El motivo para ver "Baby Daddy", sitcom que se ha revelado como inesperado éxito de audiencia para la ABC Family. 
Sospechamos que el hecho de que el hermano del protagonista sea este maromo - y se descamise en casi todos los episodios - es decisivo en el seguimiento.


¿Por qué me gusta?: Derek Theler es el Everest de los tíos buenos, es perfección neoclásica y diríase un resumen de todos los beefcakes norteamericanos, desde los años cincuenta hasta hoy. Es mucho músculo, pero bien puesto, quizá debido a la altura del caballero, eso que siempre ayuda a la sensación de proporción. 


El legado del caballero: Su sonrisa ilumina sus fotos en las redes sociales, que lo recogen en aventuras alrededor del mundo, con sus perros y/o con su novia, la española Cristina Ochoa. Como su personaje en "Baby Daddy", es un niño grande y parece divertirse con todo lo que hace. 
Las majors de Hollywood ya tardan en hincarle el diente al nene.


Eso, agua, agua.
Como diría Holly Hunter en "Top of the Lake": el cuerpo es sabio, siga al cuerpo. Pues eso, querido Diario, mañana, a primera hora, quiero ver esas flexiones bien hechas. Después, alimentamos el cerebro, no se preocupe, hay tiempo para todo.
Deja que hable el cuerpo y se convierta en cuerpazo, de aquí a la medida de los sueños.

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