miércoles, 4 de noviembre de 2015

Follador


Querido Diario,

Dicen los críticos que he perdido la cabeza y yo les respondo que sólo estoy caliente. Ande yo caliente, ríase la gente, sí. 
Ahora posteo más sincero y personal, reconózcalo, mi Lord. Atienda al ejemplo.
El porno gay ha estado presente en mi vida durante todos los años blogueros y, por aquello del temor a la censura, era esa parte que había que omitir forzosamente. Sólo unos pocos actores y sin los genitales al aire pudieron abrirse paso en más de un post. 
Ahora, que este es un diario íntimo, reservado, privado, sólo para adultos, se abre la veda. Que entren y desfilen los gladiadores del amor, esos caballeros que hacen en la pantalla aquello que vive en nuestras ardientes psiques. 
Detrás de las implicaciones morales, vive un mundo fascinante. Ya lo dije en cierta ocasión: es el show-business más veleidoso y trágico de la actualidad. Sus luces y sus sombras harían las delicias de un best-seller sobre hombres que se sienten tratados como muñecos en ocasiones, que caen en las drogas, en las redes de la prostitución, en la desesperación. Demasiados, en el suicidio.
La mayoría evitan la tragedia. Lo usan como una manera de sacar efectivo, de cambiar de barrio, de ahorrar para mejores cosas. Lo hacen y ya está. 
Otros parecen felices. "Era más aburrido mi trabajo como mecánico", asegura Ryan Rose.
Y hay ciertos actores porno gay que son personalidades fabulosas, estrellas multimedia que duran hasta mucho después de retirarse de los focos del orgasmo asistido.
Su inmensa popularidad, a través de Internet, los ha llevado hasta el cine convencional y la paleta de muchos artistas.


Sí, es sexo a la venta, pero hete aquí sus bondades.
La gran diferencia con el porno hetero es que, bajo las licencias de fantasía, el porno gay le puede conceder a usted una idea bastante fidedigna de cómo follan dos hombres. Me consta que si quiere saber cómo trincan un hombre y una mujer, mejor espíe a sus vecinos.
Si el porno hetero da una imagen espectacularmente vulgar de hombres y mujeres, el porno gay ha formado parte de la liberación de los homosexuales. 
Nos ha contado que nuestra sexualidad no nos quita un ápice de su masculinidad, que nuestros polvos pueden ser hermosos, que nuestras fantasías más secretas son las de todos. La paja ajena es también la propia.
Hay figuras dramáticas en el porno gay, pero también hay señores interesantes, victoriosos, trascendentes. Muchos tienen carreras universitarias, profesiones molonas y hasta leen a Ronald Barthes. 


Para muchos actores, el porno gay es episodio de una vida que se dice aventura. Cuando leo sus experiencias, me entran ganas de probarlo, de intervenir, al menos, en una película. Se desaconseja de manera racional, pero quién sabe: la vida son dos días.
Hoy quiero hacer un ranking muy especial sobre ellos. No es exactamente una lista de favoritos, aunque muchos lo sean. 
Yo lo llamaría una pequeña selección de hombres notorious, de varios actores porno gay de las últimas décadas que no dejan indiferente. Muchos hasta han llegado a ocupar noticias de la prensa convencional. 
Sus personalidades trascienden el género, son hombres con una historia que contar. Y todos, todos, son altamente recomendables si desea hacerse una buena paja en nombre de Sodoma.
Querido Diario, ahora abra la mente, prepare el perineo en caso de vibraciones y lea lo siguiente en un atril, por si acaso necesita las manos libres.


5. WOODY FOX


Retrato robot: Breve, pero muy ruidoso, este australiano causó sensación con una belleza que diríase excesivamente sofisticada para el porno gay. Puso de moda el pelo largo en un género que lo había olvidado y su delgadez era exuberante, con toda ironía. 
Media sonrisa, extraña dicción, Woody Fox era la imagen de lo normal devenida en sobrenatural.


¿Dónde estuvo mejor?: Desaprovechado y quizá no demasiado fácil como actor, - costó una eternidad convencerlo de que se dejase penetrar -, siempre fue un placer mirarlo con sus cambiantes cortes de pelo y con ese culo blanco, hermoso y tan masticable. 
Mi escena preferida nivel infarto sucedió con Justin Harris en MenAtPlay. La comida de barba, que encabeza este post, me hizo gritar, literalmente.


Estatus actual: Su webcam conoció mucha actividad youtubera, donde Woody nos contó su vida, se mostró culto y nos aseguró finalmente que, con el porno, buscaba pagarse su formación como acróbata de circo. 
Llegó a subir un vídeo de sus increíbles proezas de elasticidad, antes de retirarse definitivamente y desaparecer. 
En uno de sus últimos tweets, acusó a una directora de porno gay de haberlo forzado a tomar drogas en plató y hacer actos sexuales que no deseaba. Sospechamos que, con lo último, se refería a recibir pene por culo, asunto que nunca le gustó.


4. COLTON FORD


Retrato robot: Estuvo poco más de un año en el porno gay, pero causó tal impresión que es recordado como una de sus grandes estrellas. 
El paquete completo: versátil, apasionado, masculino hasta la última fibra, como un Rupert Everett alargado a lo ancho y a lo alto, con un cuerpazo de vello y músculos que pareciera sacado de una tira del dibujante Tom de Finlandia. Además, una perilla de señor muy señor y una polla estupenda. 
Colton Ford fue un clásico desde que puso el pie en plató.


¿Dónde estuvo mejor?: Con su novio por entonces, el también velludo y excelente Blake Harper, protagonizó escenas memorables y una sesión de fotos imprescindible para todo pajiento que se respete. 
Debido a mi amor por el director Joe Gage, mi momento favorito de Colton Ford es su irrupción en "Closed Set: The New Crew".
Tampoco le hago ascos al instante en que Spike le lame el culo en el callejón de "Gangbang Café".


Estatus actual: Poco después de abandonar la profesión, Colton Ford contó en un documental su lucha por distanciarse del porno gay e iniciar su carrera musical. 
Entendió pronto que siempre sería recordado más por el folleteo que por las proezas en la mesa de mezclas y, quizá por ello, ni se molestó en cambiar de nombre artístico.
Sigue publicando música, ha intervenido en producciones convencionales y su belleza inmarchitable se pasea y mantiene activa en la escena gay estadounidense.


3. COLBY KELLER


Retrato robot: Era más bien feo y poca cosa cuando debutó, pero se llenó de barba y músculos tonificados y, de repente, era Peter Krause con un toque de suciedad y el favorito de todos mis amigos.
Licenciado en Antropología, Colby ha sido tan admirado como ironizado por su afición a los libros, la cultura y los happening artísticos. 
Se definió así mismo como un actor porno gay distinto, más introvertido y desaliñado. A pesar de la diferencia, en acción es uno de los mejores. Puro fuego versátil y una polla estupenda. 


¿Dónde estuvo mejor?: Su presencia significa éxito seguro, porque reconoce pasárselo bien en lo que hace.
Sus escenas son incontables.
Es uno de los favoritos de Joe Gage, así que conviene rastrearlo en películas magistrales, donde su lado sudoroso y su gesto de intelectual gone wrong marida a la perfección con el mundo turbio de Gage. 
Con Dale Cooper, Colby se ha gastado una química que ni William Powell y Myrna Loy. Y, con Anthony Romero, aquello fue brutal. 


Estatus actual: Abandonó sus posesiones materiales. Es decir, vendió su casa y sus muebles y se lanzó a la carretera con uno de sus proyectos artísticos. Hay quien dice que está como un cencerro.
Se le encuentra ahora mismo haciendo gira por Estados Unidos, Canadá y México, con su intrigante "Colby Does America", que lo graba zascando por toda la geografía norteamericana. Queremos verlo ya.


2. BRENT CORRIGAN


Retrato robot: Un homme fatale en todos los sentidos, culo de delirio de medio mundo y lo más parecido a Zac Efron que se puede encontrar en el porno gay, Brent Corrigan es también lo más parecido a Traci Lords, a juzgar por el currículum.
Debutó muy joven en escenas bareback para el estudio Cobra. Saltaba la noticia de que muchas las había hecho sin cumplir los 18 años, lo que las declaró ilegal: el mandamás del estudio demandó a Corrigan por mentir sobre su edad. Corrigan sobrevivió y siguió activo - y pasivo - en películas más lujosas.
Posteriormente, el estudio Cobra sería objeto de un brutal asesinato y ahora se prepara película sobre el caso con James Franco. 
Corrigan no está contento con dicha película pero, como entonces, pone gesto de suficiencia y sigue adelante.  


¿Dónde estuvo mejor?: Sin ser un gran favorito de servidor, reconozco que Corrigan se las gasta en escena como un golfo de cuidado y la edad le ha sentado bien. Mítica su sorprendente escena con Erik Rhodes, pero me quedo con una de sus últimas apariciones: adorando el polo de Andrew Stark para "Hung Americans".


Estatus actual: Permaneció apartado del negocio durante varios años y apareció en producciones mainstream bajo su nombre verdadero: Sean Paul Lockhart.
Odiado y adorado a partes iguales, regresó el año pasado al folleteo filmado con las ganas de marcha intacta y ese culazo en plena forma.


1. JAKE GENESIS


Retrato robot: Una cosa tremenda que llegó al porno gay y lo devastó de la noche a la mañana:; apareció en más escenas para más estudios en menos tiempo que ningún otro que recuerde.
Jake Genesis fue una estrella justo cuando el género acusaba la crisis, la desorientación creativa y el obligado abaratamiento de las producciones.
Genesis, con esos ojos tristes de Gyllenhaal, esa sonrisa de narcisista malvado, esa versatilidad integral e insaciable y ese cuerpo que obligaba a secar el sudor, se dijo agradecida excepción.


¿Dónde estuvo mejor?: Ese culo peludo siempre merecía aplauso y, como los mejores, le daba vida a la escena más discreta. Mis amigos prefieren una de sus últimas apariciones: un gangbang para MenAtPlay llamado "The Game".
Yo, cada vez que me acuerdo cómo Christian Wilde se lo zasca encima de una moto en "Truck", me noto la chorrita contenta.

Estatus actual: Jake Genesis, que había sido policía antes que actor porno, se dijo siempre una persona profundamente religiosa. Había pistas: el apellido de su nombre artístico, algunos de sus tatuajes y esa cara de Cristo en la cruz que ponía cuando lo enculaban. 
Después de alabar las bondades de su profesión, cambió el chip y decidió que abandonaba el porno gay, confesando un terrible, fustigante arrepentimiento por ello y una necesidad de lavar sus pecados de vuelta a la Iglesia Católica.
Sus amigos dicen que Jake sufría una depresión porque su presencia dejó de demandarse tanto en las producciones. En cualquier caso, lo echamos de menos desde el día en que volvió a Dios.
Nos quedan los recuerdos.



Premio Especial del Jurado: DALE COOPER


Retrato robot: En cierta ocasión, hablé con un amigo sobre Dale Cooper y llegamos a la misma pregunta. ¿Qué hace un tío con tanto estilo en el porno gay? Es decir, tiene el encanto, la elegancia y hasta el talento para ser una estrella del Hollywood convencional.
Afortunadamente para nosotros, nos ha dado mucho más que convencionalismo. 
Este moreno de ojos cálidos, mirada inteligente, cuerpo equilibrado y polla deliciosa es un todoterreno versátil y culto como Colby Keller, que además de leer filosofía rabo en mano, también le gusta que lo vean follar.
Difícil odiar a un actor porno gay que escoja como nombre artístico al agente de "Twin Peaks".


¿Dónde estuvo mejor?: Se le reconoce como un chico entregado, pero sus escenas con Colby Keller fueron tan apasionadas y eléctricas que se rumoreó que había historia de amor de por medio. Durante unos meses, fueron la pareja del porno gay para el hombre pensante. 
Reconozco que me he hecho unas cuantas mejores cuando Andrew Justice se lo trajina en "Armed Forces Physical".


Estatus actual: Aparece y desaparece en los últimos tiempos, pero con la energía intacta. Imprescindible seguir su cuenta de Twitter: @DaleDoesPorn, que se las gasta tan ecléctica como este blog.


Vea porno gay, querido Diario. Sea porno gay. 
Hasta mañana, mi Lord.

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