viernes, 6 de noviembre de 2015

Om


Querido Diario,

Estoy de meditación. Ommm. Qué cansancio, qué de mocos, qué semanita, pero, ante todo: ommmm. 
He visto el final de "Mad Men", que acaba muy om. 
Qué sonrisa me ha arrancado el hecho de que esta serie, que nunca se ha caracterizado por romántica, optimista y esperanzada, tenga una conclusión que sea las tres cosas. Como yo también lo soy, me he quedado satisfecho con el cierre e incluso me ha apetecido volver a verla desde el principio.
Las lagrimitas que solté con la conversación entre Don y Betty me han traído la verdad: el tiempo invertido es también emoción profunda y, desde luego, olvidada y menospreciada. 
Esta buena recta de despedida retrotrae a los buenos tiempos. Aquellos en que una serie complicada terminó por seducirnos, para luego convertirse en una imitación de sí misma, desde que Jessica Paré entró con aquel Zou Bisou Bisou, momento justo en el que "Mad Men" se lo empezó a perdonar todo.
Ha sido extraño que remontase a última hora de esta manera, porque pocas lo hacen. Cuando mueren, no resucitan. 
Raro que pareciera escuchar a sus fans y pusiera a Megan en la puerta del olvido, porque no es una serie hecha para agradar a sus espectadores del modo en que lo hacen las tradicionales. 
E insólito que diera a todos sus personajes un final perfecto, en su justo punto de agridulzura. Hasta la suerte de Betty se diría que la honra. 


Entiendo tantísimo la indignación de mis amigos cuando "Juego de Coños" le robó el premio gordo en la última edición de los Emmy. 
Le digo más: me huele a chamusquina, porque el perfil del votante emmystico dista mucho de anteponer sagas fantasiosas por encima de recios dramas. Será cierto que los mismos galardones son el auténtico juego de tronos y, así, la HBO, que hace tiempo que no ganaba, se ha impuesto por encima de la cadena AMC, que ha reinado en previas ceremonias...
Quería contarle más cosas, pero estoy tan comprometido con ponerme como Todd Sanfield que mejor descanso estos músculos en potencia - the force awakens! -y mañana me extiendo con lo primero que se me ocurra. 
Así soy. 


Hasta entonces, Diario.


P.D.: ¿Irá a ver "Spectre" este fin de semana? Me puede la intriga con este nuevo Bond, del que leo de todo. La crítica está dividida sobre el resultado, pero se sabe que reventará las taquillas como si no hubiera mañana. Oh, mañana, siempre hay un mañana. El mañana nunca muere. Ommm.

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