lunes, 2 de noviembre de 2015

Paraíso


Querido Diario,

Ignoro si alguna vez ha intentado anotar por escrito algo sobre sí mismo, con cierto compromiso y la voluntad de que otros le lean. 
Yo confieso: sí, he escrito a lo largo de mi vida. ¿No tanto como debería? Más de lo que recuerdo.
Abundan las veces que se escribe con confianza; otras, con miedo; la mayoría, sin pensar en el mismo acto de escribir. Hay que hacerlo y se hace. 
Y existen ocasiones donde una frontera se cruza y no hay vuelta atrás.


El post de ayer, "Morbo" - muy visitado, según los registros de Blogger - es una de esas huidas hacia delante que se sienten como caídas al abismo. 
¿Qué se escribe después de escribir asunto interior que roza mi occipital? ¿Sigo descendiendo? ¿O doy un timonazo hacia riberas más tranquilas, verdes, iluminadas? Dígamelo usted, porque esas han sido las preguntas que han rondado por mi cabecita loca durante el día. 
Y lo más curioso: después de escribirlo y publicarlo, pensé que me había quedado corto, que había sido convencional, que faltaba una verdadera idea final, que ese último párrafo vivía sin un golpe de subversión, sin un matiz de sombra sobre la luz encontrada. ¿Qué será lo siguiente? Emocionante y terrorífico se hace andar por esta ululante caverna de la escritura.
Además de esta cuita de creador maldito, también ha sido un día de buenas noticias y, como el fin de semana ha sido provechoso, cinéfilo y televisivamente hablando, hagamos hoy uno de nuestros esquemas ametrallantes sobre las películas, las series, los guapos, los amigos.

- Miguel Ángel Hernández ha quedado finalista del Premio Herralde de novela, el mismo que concede la editorial Anagrama. Y usted se dirá, querido Diario, a mí qué me importa. 
A mí mucho, porque el novelista murciano es el señor marido de una imprescindible de estos y otros laureles internaúticos: Raquel/Athena/Cassandra. Un amor de mujer que, hace muchos años dejé de considerarla seguidora y empecé a tratarla como gran amiga. Felicidades a ti y a tu mahn, gatita. 
Y, si usted, Lord Diario, quiere empezar ya a leer algo de Miguel Ángel Hernández, corra a por su primera novela, mientras se publica la premiada.


- Ver a mis amigos internaúticos saltar al mundo editorial siempre es motivo de celebración, además de inspiración.
Raquel Piñeiro ya dio la campanada, co-escribiendo el libro-cómic "Cosas que nunca olvidarás de tu Erasmus", ahora de rabiosa actualidad con el desembarco anual de europeos en ciudades universitarias. 
Yo no esperé un segundo y lo pedí por Amazon, pero me lo he tropezado varias veces en las baldas de grandes almacenes y librerías.


- Los chicos de Brenda Forever, blog dedicado al universo teen, también son amigos y ahora publican el libro definitivo sobre la serie "Sensación de Vivir" (Beverly Hills 90210). Este viernes sale a la venta. Tananananá.


- Sí, Lord Diario, la pregunta, ¿para cuándo yo? Como le diría a mi madre cuando quiere algo: ¡Ya voooooy!

- ¿La respuesta? ¡Estaba viendo la tele! Tanto la veo y todavía hay espacio para la sorpresa. Soy incapaz de recordar una serie que remontase la calidad perdida para darse un buen cierre en su última temporada. Hasta que llegó Mad Men
Con sus episodios finales, se devuelve a sus mejores tiempos, da a cada personaje la reverencia debida y no le digo más, porque aún me faltan dos ó tres capítulos para finiquitarla. Pero qué paseíllo, señor mío.


- Han salido subtítulos para Kingdom, pero la traducción de los mismos al español va tan lenta que, si tiene alguna prisa por disfrutar esos cuerpazos, le recomiendo que la vea en inglés. Tampoco es Shakespeare, se enterará de todo.
Momento memorable del último emitido: Nick Jonas en camiseta Imperio, revisando el Grindr, como si tal cosa. Oiga mi rugido.


- Jennifer Jason Leigh estará en "Twin Peaks". Una frase, un plan.

- Me decanté por Brian de Palma para la noche de Halloween, pero ni fue "Carrie" ni fue "La Furia". La sesión se llamó El Fantasma del Paraíso, película legendaria para quien esto escribe. 
Es esa ópera glam, kinética, rabiosamente divertida, que define el ecléctico temperamento de toda una década y una película tan generosa en sonidos, estéticas y romanticismos que aún no entiendo como no tiene ni la mitad del culto furioso que sí despierta la inferior "The Rocky Horror Picture Show".


- Y, por aquello de invocar a Dios de manera cumplida, he visto por macarronésima vez Escrito Sobre el Viento, de Douglas Sirk. Si perdiese el mínimo de vergüenza que me queda, dudo que viera otra cosa que las mejores películas de ese hombre, en bucle, para siempre. No se agotan, oiga. 
Y "Escrito Sobre el Viento", colorido melodramón sobre lo que piensa tu madre de los ricos y poderosos, siempre me enseña una esquina que aún no he visto; algún detalle socarrón, conmovedor, intencionado. 
La película es tan ácida sobre un material tan aceitoso, que bien podría usted decir que Douglas "Dios" Sirk convierte el pollo frito en gin-tonic.


- Momento para el porno gay, obligado antes de la despedida. ¿Que si me ha gustado el encuentro entre Andrew Stark y Ryan Rose en lo último de Raging Stallion?
Sí, y de manera sorprendente. No para ningún camión, pero hay química entre los dos. Algo que Ryan no suele demostrar con sus compañeros de escena.


Aunque soy más de Andrew Stark, personalidad y encanto, que de Ryan Rose, todo belleza marmórea, en esta secuencia de Total Exposure 2 me decanto por el último, que demuestra una energía tremenda con el apego especial que dedica a la gigantesca tranca de Stark. 
Además de lucir, por macarronésima vez, el cuerpo más insensatamente perfecto de todo el gay porn.
Ese culo de Ryan Rose merece un melodrama de Douglas Sirk, no me diga usted que no.


Con esta luna hermosa le deseo una buena noche, Diario. Hasta mañana.

1 comentario:

  1. Gracias por la parte (o partes) que me tocan... He estado un poco out de lecturas bloggeras, pero sé que no hay excusas. ¡Un gran beso por tus palabras!

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