miércoles, 25 de noviembre de 2015

Post


Querido Diario,

Al borde del infarto anduve esta misma mañana. Llegó Dee, muerto de risa, y me dice:

- Ay, casi me parto con lo que posteaste sobre la corrida.

Sudores fríos recorrieron mi cuerpo con el huracán: Dee había visitado este blog. 
¡Imposible! Todos los posts están blindados para ciertas personas cuando son enlazados en Facebook y Dee es uno de los bloqueados. 
Juro que hago un esfuerzo por olvidar su nombre en estos escritos - y en estos pensamientos, también -, pero se ha hecho la constante de este diario, la columna vertebral, la historia. Quizá la primera historia de tantas por venir.


El susto pasó enseguida cuando entendí que Dee se refería a un estado de Facebook, aquel donde pregunté a mis amigos hispanoamericanos cómo llamaban al semen en sus países.
Lo escribí con la noble intención de documentarme ante de escribir estos posts universales, que, desde hace muchos años, son leídos y queridos al otro - y tan generoso - lado del Atlántico.

- Todos ahí, escribiendo cómo se dice corrida en sus países - dijo Dee, descojonado de la risa.

¿Se reirá tanto el día que aparezca quién sabe cómo en este blog y entienda que ese tal Dee del que se versa es él mismo? ¿Me matará? ¿Me follará? 
Ay, Diario, por primera vez, escribo algo potencialmente peligroso.

- Y, que no los engañen, señores periodistas - afirmé a la prensa - Es jodidamente emocionante.

Escribir, escribir. A los escritores nos gusta escribir sobre escribir. ¿Por qué?, me preguntaba yo. Porque escribir es una aventura y, por tanto, es digna de poner por escrito.

- Pensaba que ser escritor sería muy romántico. Y lo fue - diré en una entrevista, estilo "Esta es su vida".

Escribía yo este blog y miraba las visitas. Apenas tiene unos meses de vida y ya es mi blog más exitoso, sin ser todavía rastreable en Google.
Los posts sexuales arrasan, nunca defraudan, pero también otros dan la campanada.
¿Inesperada? Sé que, además de hablar de folleteos, sincerarse es acertar.
Algo de experiencia he de tener. He hecho la cuenta hace un rato: he publicado en Blogger más de 1750 posts desde el año 2007 hasta hoy.


Miraba los previos blogs para entender la diferencia. Veía narraciones sofisticadas, escrituras cuidadas hasta el último punto, selección de imágenes, importancia de los temas, continua sensación de glamour. Soy crítico con lo que escribo, sobre todo si lo firmé hace mucho tiempo, pero me gustó lo que leí. No está mal, me dije.
También pensaba:

- ¿He tenido que volverme ordinario, superficial, chabacano para empezar a triunfar?

Hoy podría hablar de política, de la policía, de machismo, del podrido mundo en el que vivimos y sus podridos modos. Y no he querido hacerlo.
Este blog es escapismo, pero los otros también lo han sido. No escapan por escurrir el bulto, sino por contar las cosas bajo la licencia del entretenimiento, articular la denuncia de otra manera. Y encontrar que lo más frívolo es, a veces, lo más radical.
Como dije hace algunas lunas, lo más revolucionario de mi estancia en la blogosfera ha sido "El Día del Maromo".

- "IAV" me encantaba, pero lloraba demasiado. "El Diario Íntimo de Josito Montez" me hace reír. - dicen, me cuentan, me aplauden.

Hazlos reír, dijo el padre del payaso.
Además de las risas, me temo que no seré tan superficial cuando me quedo en pelotas un par de veces a la semana, como escritor y como persona. 
Querido Diario, ignoro hacia dónde me dirijo y no es novedad: jamás lo he sabido en tantos años como blogger.
Comencé para tener un lugar donde practicar a diario mi escritura y postear fotos bonitas, continué porque se volvió una adicción, volví, siempre, porque no me reconocía a mí mismo cuando lo dejaba.
La verdad: antes de "El Diario Íntimo de Josito Montez", andaba tan desinspirado y bloqueado que concluí que mejor me olvidaba de poner jamás una palabra detrás de la otra.
No soy escritor, escribir duele, garabateaba en una hoja en blanco.
Hasta que una noche, se me ocurrió otra idea, otro blog.

- Pensaba que ser escritor sería muy romántico. Y lo fue.


Post, post, post. ¿Qué he de tener en cuenta para escribir un post? He aquí algunas cosas imperfectas que he aprendido, Lord Diario, por si quiere seguir mis pasos.


1. Recomiende series. Las series fueron el plato fuerte de mis primeros años en la blosgofera y, por ello, la base de mi seguimiento está compuesta por seriéfilos.
Durante un tiempo las series dejaron de interesarme y desaparecieron de mis escritos. Fue una mala idea. Inevitable, pero mala.
Muchos confiesan añorar mis posts dedicados a series y yo sólo recuerdo que hice tantísimos que me cansé.
Sin dejar de renovarme como escritor, entiendo que, de vez en cuando, hay que señalar el camino para una buena saga de esas que imitan a la vida, emocionan con sus sorpresas y, a veces, arrebatan la respiración como el mejor de los amores.
Insisto: la respuesta de estos días es "The Leftovers".


2. Postee fotos de hombres. Expresar deseo por los caballeros ha sido una cosa muy natural en servidor desde que se confesó homosexual a los dieciséis años. Durante mi vida y obra, me he dado cuenta que, para otros y otras, no es tan habitual decir: "qué bueno está el tío ese, joder".
Yo lo he dicho y escrito muchas veces y, postmaromeando día sí, día también, me he visto como el flautista que toca una melodía que tantos y tantas quieren cantar.
Además de satisfacer el calenturientismo general, postear hombres es recomendable incluso para quien no guste de ellos.
La belleza masculina, la anatomía al completo y su auténtica sexualidad aún siguen siendo nota al margen y ese ignoto territorio que el propio machismo prefiere ignorar, cuando no envidiar.


- Sea contundente, pero optimista. Ponga los huevos sobre la mesa. Las bolas, los cojones, como quiera que los llamase ayer, Lord Diario. 
Arrastre al mundo con sus palabras, tire de la alfombra, denuncie la mierda acumulada, defienda a los heridos, proclame a los cuatro vientos que se cometen injusticas, llore por las tragedias. Hágalo con energía, escriba sobre ello cuando haya que hacerlo.
Pero ponga un sol naciente al final. Cuando yo he olvidado hacerlo, mi Lord, la escritura se pierde en el lamento, se apaga. Es curioso: el pesimismo no es estilo, porque jamás acaba en alto.
Y oh, usted debe acabar en alto, porque esta gente quiere luchar, sí, pero también irse a dormir.


- Aborde temas de interés general/humano/actual. Servidor tiene muchas pasiones y una de ellas es el pasado, especialmente el siglo XX, más aún contado en imágenes. También soy más o menos culto y sé cosas que el personal no sabe o no tiene por qué saber.
Hay veces que ir tocando el arpa sobre las nubes impide bajar a la tierra, allí donde está la raíz de las cosas, el sendero de nuestras preocupaciones, quizá lo que importa de verdad. Es decir, aquello que todos entendemos y sentimos a diario. 
Ejemplo: "Timidez" tuvo más visitas en un minuto que "Joel McCrea" en cuatro meses.   


- Fidelidad. Escribir, escribir, escribir todos los días. Sin excusas, sin disculpas, sin quejas, sin cansancio. Parar era necesario, pero también resultó fatal para el seguimiento. Cambiar los rumbos de manera drástica, también. 
Nunca se le da la espalda al público, jamás se le traiciona. No se escribe para ellos exactamente; se escribe por ellos.


- Sexo, sexo, sexo. El sexo es energía, mueve al mundo, contagia la risa, aleja las preocupaciones. Y, a pesar de todo, se habla todavía poco de él, de sus maravillas y sus terrores. Es el arado del arte y lo que querríamos estar haciendo ahora mismo.
Porque lo comprendes y quieres continuar, cuénteme lo que hizo anoche, con quién y cómo.


Escriba, Lord Diario, nunca se detenga. Y déjame que yo lo escriba, que la pereza, la inseguridad y la tontería crónica se desvanezcan ante el horizonte de las palabras, ante la promesa de los sentimientos, ante la canción de las emociones.
Que lleguen las ideas, que se apresuren, que se corran en mi cabeza. Ojalá que lluevan más posts, ojalá que la sequía me olvide.
Y una última verdad que recordar, Lord: la vida está antes. 
Porque no se escribe de nada más que sobre ella, entiéndalo, afróntelo: hay que vivir primero.
Hay que conocer a los Dees de este mundo para poder soñarlos. 


A propósito de vivir primero, le informo que mañana me retiro a un lugar sin WiFi donde andaré los próximos días y este post llamado Post será el último de la semana.
Si los dioses quieren, cuando regrese, será como si no me hubiese ido nunca. Ya me conoce.

1 comentario:

  1. Que distraída andaré que no vi esta entrada. Que gusto encontrarse con algo nuevo esperando para ser leído.
    La verdad que eso de la popularidad del blog o la ausencia de lectores es algo que como blogger me tiene sin cuidado. Pero sé que para otros es su pan de cada día. Como lectora me confieso de gozar mas que nada cuando hay genio y espirito detrás de las palabras. Sino encontrase todo esto en tus entradas no me pasaría por aquí así como lo hago, ni me molestaría en agregar la dirección a mi lista de Blogs para leer. En cuanto a eso de escribir algo superficial y no realista...vamos que para eso se va uno/a por la calle y la cruda realidad te cae encima como un valde/cubeta que se le escurre a alguien de los dedos y le queda de sombrero a algún pobre inocente. Y prefiero tomar mis dosis de realidad moderadamente antes de ir cantando Siglo 20 Cambalache https://youtu.be/m-MdJZqEd1s
    Por lo tanto, señor Josito, siga uds como hasta ahora y nos veremos de día a día y a gozar el fin de semana.

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