sábado, 7 de noviembre de 2015

Walker


Querido Diario,

Se mata el sábado frente a la pantalla y, como le prometí, vivo decidido a averiguar todo sobre Clint Walker, imponente macho de western de finales de los años cincuenta.


Nunca fue una gran estrella, pero la serie televisiva "Cheyenne" le concedió considerable popularidad y la oportunidad de ofrecer un puñado de variaciones del personaje en el cine, además de incorporar roles secundarios tan memorables como el forzudo de "Doce del Patíbulo". 
Hoy he visto sus dos primeras películas como protagonista - "Doce Balas" y "Emboscada en Yellowstone" - y me han sorprendido gratamente. 


Él marea de guapo. Es demasiado. Es el resultado de mezclar a Clint Eastwood, Chuck Connors, Hugh Jackman y Jon-Erik Hexum, quedándome corto. Pecho enorme y peludo, estatura de gigante, vozarrón y ojos azules. 
No es Laurence Olivier y ni falta le hace.


"Doce Balas" lo coloca junto a la adorable Virginia Mayo. 
Es la mejor de las dos películas, con una bella fotografía en blanco y negro y una ejecución dramática a prueba de doce balas. Vive sin sorpresas, pero es un buen western.


"Emboscada en Yellowstone" también lo encuentra en problemas con los indios, pero esta ocasión en Technicolor y con un sorprendente grado de erotismo. 
Con el personaje de Ed Byrnes, se crea esa tensión propia de Batman y Robin. Uno se gana la confianza del otro, tras admirarlo desde lo lejos y acercarse a él. Los dos se van de retiro a una cabaña y conversan descamisados antes de dormir.




Más tarde, llegará una bella india a la cabaña y el honor heterosexual de los dos vaqueros quedará fuera de duda - ¿o no? -, aunque ella también contribuye a la sorprendente atmósfera carnal de "Emboscada en Yellowstone". 


Preciosas las dos pelis, aunque recomendables, ante todo, para amantes de las películas del Oeste, como servidor.
Tengo pendientes más títulos de Clint Walker que, Emule mediante, veré estos días. Por cierto, el caballero sigue vivo, superando la ochentena.


Que sus sueños de sábado sean parecida belleza, Lord Diario. Hasta mañana.

2 comentarios:

  1. Pues hombre, vaya potro (como le dicen al otro lade del charco) vintage que has excavado de la historia.
    Confieso que si me persiguiera sin camisa y con el hacha en la mano dudaría un momento antes de poner mis patitas en polvorosa.

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    Respuestas
    1. Jajaja, en polvorosa, me encanta la expresión.
      Besos, White Witch, me alegro que te guste el doncel.

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