lunes, 7 de diciembre de 2015

Cartas


Querido Diario,

Me atrapa usted a medias con la visión de la espectacular season finale de "The Leftovers". 

- ¡Lo primero es lo primero! - me gritó el inventor del mundo y me puse a escribir. 

Escribir, escribir, ir al gimnasio y, si queda tiempo, ver series y películas.
Sí, regáñeme, insúlteme, lapídeme: ayer me dejé dominar por los enanitos verdes del postrarse y no levantarse.
Llegué a eso de la media tarde con la convicción de que, como era domingo y encima de puente, mejor descansar y hoy volver.


Burdo error, mea culpa, fustígome ante mi atrevimiento. 
Si usted quiere escribir, si alguien desea hacerlo, hay que escribir todos los días, siempre. ¿Escribe usted ahora? Escriba el doble, el triple. Dicen que es la única manera de mejorar y aspirar a ser bueno.

- Já, pero la vida está antes. - exclamé ante el tribunal.

Y la vida, a veces, consiste en no hacer nada y saborearlo. O en mirar gifs como los que me postea mi amigo Alejandro Lozano en el Facebook.


Wow, eso es lo que yo llamo música.
Lord Diary, hoy arrancamos la semana con "The Leftovers", Jennifer Jason Leigh, Jeff Bridges y "Carta de una Desconocida". Abra boca, agudice la vista, tome nota. 

- La crítica la adora y el murmullo sobre ella la convierte en moda, pero todavía hay muchas incógnitas en torno al futuro de The Leftovers
Sus audiencias son aún pobres y no parece la serie más barata de la parrilla de HBO. Es probable que la cadena le conceda una tercera temporada, como mínimo, aunque, perro viejo que soy, sé que siempre hay un margen para sorpresas desagradables en estas cosas. 
Tampoco se sabe si su impecable segundo curso tendrá presencia en los próximos premios, aunque todo el que la ha visto no para de escribir todos los Emmys para "The Leftovers" en su muro de Facebook.


- Eso sí, espere nula mención para Kingdom, aunque las merezca. La serie de luchadores musculosos y lacrimosos tiene asegurada la renovación, pero sigue siendo un underdog en la programación norteamericana. 
Apenas alcanza promoción, más que alguna otra foto de Nick Jonas descamisado. 
Su último episodio emitido ha sido el mejor de la temporada, con un duelo entre Jonathan Tucker y Joanna Going - como hijo afligido y madre heroinómana - de quitarse el sombrero y no ponérselo jamás. 
Sigue viva la contundencia del drama real y doloroso que asocia familia con adicción a la heroína. 


- A todo esto, ¿para cuándo las nominaciones a los Globos de Oro? Otro lugar donde no verá usted a Jessica Lange este año, qué tristeza.


- Pero sí a Jennifer Jason Leigh, que se encamara como favorita para llevarse todos los oros por "The Hateful Eight", el nuevo western de Quentin Tarantino que quiero ver antes de que me atropelle un tren. 
Qué lamentable fue ver a una actriz tan peculiar y talentosísima como Jennifer en papeles indignos como en la serie "Revenge" y qué alegría volver a verla, arriesgada, afeada y como una cabra. 
Pura Jason Leigh y, por fin, cerca de botines que merecía desde hace veinte años.


- La semana trajo el cumpleaños de Jeff Bridges y el fallecimiento de Robert Loggia, así que la ocasión pintaba para revisitar Al Filo de la Sospecha, un thriller ochentero de marido sospechoso de asesinato y abogada defensora con dudas razonables. 
Es de los primeros del estilo que vi en mi tierna infancia y me impactó todo su juego de culpabilidad, engaños y máscaras. Daba mucho miedo en su época.


A ojos actuales, la cosa suena bastante familiar y hasta televisiva, pero, como todo lo que rubricaba el inefable guionista Joe Eszterhas, se da la siguiente máxima: justo cuando repruebas la chorrada, la estás disfrutando como nunca. Y ver a Glenn Close volverse majareta es ese placer que nunca muere.

- Y qué belleza Jeff Bridges. Qué perfección de hombre, de actor y de todo.


- El sábado resacoso merecía uno de esos títulos que están por encima del Bien y del Mal. Hablo de Mujeres Frente al Amor, o las cincuentescas desventuras de tres oficinistas en la jungla de Madison Avenue, contadas según el Hollywood que creía que el amor era el AMOR y el sexo era ¡PELIGRO!.
El reparto es inacabable y delicioso. Y ahí está mi amor Stephen Boyd como el hermoso alcohólico con el que querrás terminar al final.



Un diálogo para el recuerdo.
- Yo también estoy enamorada.
- ¿De quién?
- No lo sé. ¡No lo conozco todavía!


- Anoche debía desear hundirme en la miseria al revisar Carta de una Desconocida, inevitable mención en cualquier lista de películas más tristes de todos los tiempos. 


También es una de las mejores, una obra maestra del maestro Max Ophüls, que nos cuenta cosas que duelen saber: las improbabilidades del amor y las tragedias del romanticismo. Pese a todo, los románticos veneramos una pieza que nos informa de los peligros de ser como somos, pero también de su mortífera belleza. 
Joan Fontaine nunca estuvo mejor, por cierto.


- Ha salido, por fin, la versión restaurada de Rocco y sus Hermanos en Blu-Ray. La he comprado y planeo disfrutarla y sufrirla estas Navidades.



- Para porno gay, atravieso una fase húngara tardonoventera y tengo el corazón entregado a Glenn Santoro.
Vea Ransom, de tema militar, con una fotografía lograda y súper caliente. El polvo en la limusina es de morirse y resucitar para volver a pajearse con él.


Lord Diario, que los enanitos verdes del postrarse y no levantarse lo pillen con la tareas acabadas, los testículos vacíos de satisfacción y la luz de la mesilla apagada del muy buenas noches, hasta mañana.

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