lunes, 14 de diciembre de 2015

Oro


Querido Diario,

Qué clima de comicios, qué predicción de resultados, qué victoria de la democracia. Le hablo de la elección del Maromo del Año, la única donde gana el mejor y el más rojo arrasa. 
Queda mucho camino por decidir hasta el 31, los días hablarán y, de momento, el más votado vive con una ligera diferencia. 
¿Qué hacer ante la incertidumbre? Votar es lo que cuenta; abstenerse, delito impensable.


Si usted quiere, también puede nacionalizarse español de manera exprés e ir a votar como un zeppelín el domingo en las elecciones presidenciales, donde existe el mismo suspense, aunque jamás los mismos materiales.
Tampoco es cuestión de abstenerse. La vida es elegir y nunca dar la espalda a los demás.


¿Que qué tal estoy yo? Así cual Blanche Dubois, con la tarde como quien la pierde y se dice a dónde va el tiempo si sólo me estaba peinando. 
El resto de la mente, en orden, el cansancio, controlado y la Operación Polvorón, en marcha. 
Operación Polvorón, o dígase del tratamiento de choque en forma de rutina de ejercicios en el gimnasio para contrarrestar la ingesta masiva de alimentos en las navidescas semanas.


Diré que odio la Navidad, sus compromisos y el estado de furia nerviosa que sucumbe en los preparativos, pero adoro el instante de ver películas propias de la fecha - "Cita en San Luis" o muerte - y el modo en que la temporada señalada adquiere cada año una personalidad especial. Sí, estoy en mood Natalie Wood total. Seguro que Papá Noel se me aparece en El Corte Inglés y me señala el camino hasta un nuevo laptop.
Paso a ametrallarlo con noticias, recomendaciones y maravillas maromiales, que lo veo desfasado de la actualidad y necesitado de bonitas fotos. Más de una, de mucho sofoco y alguna que otra, sólo para mentes abiertas y bien calenturientas.


- ¡Efemérides! Que se cumplen diez años del estreno de Brokeback Mountain, Lord Diario, la historia de amor que mató a todas las historias de amor y me dejó una semana sin levantar cabeza después de verla. 
La incluyo en mi lista de favoritas desde entonces, porue pocas películas me han devuelto la mirada de esa manera. 
Eso sí, hace muchísimo tiempo que no la acostumbro, porque las ganas de llorar con fábula tan dolorosa se las emplazo a otro. Y siempre está el riesgo de que los años - o mis años, mejor dicho - la hagan lucir bajo luces poco favorecedoras.
Bah, le haré un poder en breve, por aquello del celebrar.


- Kirk Douglas cumplió años la semana pasada. El viejo zorro rompe 99 castañas y con la fuerza para soplar las velas en presencia de su hijo Michael y su nuera, Catherine Zeta-Jones. 
Un actor inolvidable, de los que aspiraban a mucho más que actuar y cobrar el cheque. O la audiencia vibraba con él y se llevaba la película a casa o ese no era Kirk.


- Christopher Plummer también ha estado de cumpleaños vejestorial. 
88 años se marca un señor de una apostura eterna e imponente, a quien todo el mundo recuerda como el Barón Von Trapp de "Sonrisas y Lágrimas", papel que él detestó en su momento y sólo decidió abrazar hace unos años.


Su Oscar, refutación a su larga carrera como impecable, lo puso en nuestra mira y yo lo recuperé en uno de sus más fabulosos momentos: el alocado emperador Cómodo de la soberbia "La Caída del Imperio Romano".


- De mitos vivos, pagamos peaje en Olivia de Havilland que va camino de la centena como Kirk Douglas, porque quien no se muere, no se muere. 
Reviví Nido de Víboras, película sobre la locura femenina de la que tenía un recuerdo impactante. Después de ver tanta serie que explota toda la parafernalia de los manicomios, la cosa me ha resultado avejentada, aunque hay momentos en que el estómago se retuerce de angustia y efectividad dramática.
El principio es un clásico: la protagonista cree que espera el autobús en un banco y se da cuenta que está en el patio del mismo manicomio donde lleva internada varios meses. 
¿Olivia? Maravillosa, entregadísima.


- El sábado me pasé tres horas como tres castillos volviendo a El Bueno, el Feo y el Malo, protagonizada por el padre de Scott Eastwood y dirigida por el maestro Sergio Leone, director que ha escalado muchos enteros en mi apreciación.


Víctima de la excesiva duración, marca de la casa leonina, estuvo a punto de decir "¿qué narices cuenta esta película?" cuando aparece el general borracho que guarda el puente y dije ah.
Dinero y muerte; unos buscan efectivo con avaricia y desesperación, mientras a su alrededor todos mueren en un mundo en colapso. Relato de perfección.


- A mí lo que me gusta es honrar a Dios. Es decir, a Douglas Sirk. Y vaya homenajes le dan al maestro del melodrama en universidades e institutos de mucho postín, donde se proyectan sus grandes títulos y se aventuran sesudas conclusiones sobre su subtexto, mientras los demás nos sonamos los mocos de tanto llorar. 
Observe el vídeo que han elaborado en The Film Society of Lincoln Center, que prepara ciclo para este diciembre. Dios, revisitado.


- Douglas Sirk nunca ganó un Globo de Oro, porque esos premios tienen la misma seriedad que un pedo. 
Las nominaciones han despertado notas de prensa por la supremacía de Netflix sobre la HBO en el apartado televisivo, aunque la única sorpresa para mí ha sido la ausencia de Meryl Streep, el santasanctórum de esos páramos. 
Feliz por las nominaciones de Patrick Wilson y Fassy, aunque éste cederá el año a Leonardo DiCaprio. Ya es hora de Leo.


- The Leftovers fue olvidada injustamente por los Globos de Oro, justo mientras los fans acampaban a la puerta de la HBO.
Imitaban a los inquietantes Remanentes Culpables, vestidos de blanco, cigarrillos en mano y con una súplica en sus libretas: "Renovación".


Y, sí, la HBO respetó el culto y aseguró una tercera y última temporada a la serie que está en boca y fascinación de todos.


- En boca y fascinación, me tiene el porno gay húngaro de mediados de la década pasada. Parecía tan barato entonces y, comparado con lo que se produce ahora, es una maravilla. Las películas son irregulares, pero bastante ardientes.


Kevin Cage, Glenn Santoro, Tim Black, Austin Rogers, caballeros que me vuelven loco. Qué cuerpos, qué penes, qué corridas. Le hablo de unos tipos espectaculares del bello Este europeo, buenísimos en las artes amatorias, valga el eufemismo.
Cace títulos como "Commando", "Ransom" o la trilogía "Empire of Caesar". No se arrepentirá.


- Hablando de tíos buenos, imagen de la semana ha sido Alexander Skarsgard convertido en Tarzán y con unos músculos que no tenía en los tiempos de Sookie. 
Recuerde que se proclamó tercer ganador de nuestro certamen de Maromo del Año. ¿Ser el rey de la selva obligará a traerlo a la próxima edición?


- Skargarsd está como un armario y, aún así, es nada comparado con Todd Sanfield, que posteaba la siguiente foto esta misma mañana con la obvia intención de que Josito Montez empezara el lunes con motivación y necesidad de una ducha fría. 
Así no se puede vivir.


Que Sirk nos pille confesados. Hasta mañana, Diario.

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