miércoles, 16 de diciembre de 2015

Todo


Querido Diario,

Disculpe estos días baldíos de escritura, pero la actualidad me tiene absorbida la neurona central y la energía auxiliar. 
Gracias a los dioses, el fin de semana terminará todo. Se estrenará "Star Wars", se celebrarán las elecciones presidenciales. El mundo y este país cambiarán de tema de interés, con un poco de suerte.  
Celebraremos las Navidades con el sabor de los pactos, mientras yo me lanzaré a los bares gays bajo la desesperación de echar un polvo antes de cerrar el año y escribiré qué fue de 2015 con la añoranza de lo que aún vive.


Será emocionante, sí.
Hoy me he enterado que es altamente probable que Dee trabaje en Nochebuena como camarero en el bar gay de Santa Cruz. 
Me ha preguntado sobre el local en cuestión.

- Quizá te hagan trabajar sin camiseta. - le he dicho, tras comentarle que es un buen sitio.

Dice que le da vergüenza y yo me río mucho. Promete campechanear a su estilo y asegura que no le molesta que le tiren los tejos. Un amigo le ha dicho que ganará más propinas que en un bar hetero.

A todo esto, justo hoy me he dado cuenta que Dee y sus amigos se ríen de lo autista y abstraído que ando por el gimnasio en ocasiones. No estoy seguro de que lo hagan, pero bah.
Como esos caballeros se ríen de las moscas que pasan, suscitan en mí mucha más risa que al contrario y, en cualquier caso, tendrían toda la razón sobre mi abstracción, obviaré cualquier enfado, querido Diario. 
Sólo enarcaré las cejas con sensación de venganza y planearé mi siguiente jugada: hablar más.


Aún me cuesta articular las palabras, especialmente en conversaciones improvisadas. Sé lo qué decir, pero muchas veces siento que no consigo comunicarlo o hacerme entender. Otras veces, paso, me callo, enmudezco.
De todos modos, he dado ciertos pasos para superar mi introversión durante este 2015 y que me pregunten por el estado de los bares gays es una novedad como para darse con el pay pay y mirar hacia 2016.

- Y, además, ya sabes dónde vas a ir en Nochebuena - puntualizó la concurrencia.


Este fin de semana, terminará todo.
Vote algo este domingo, querido Diario, a ser posible con la mirada hacia la mano izquierda, esa que se preocupa por las personas antes que por construir un nuevo hipermercado.
Por lo que a nosotros respecta, mañana parto hacia una de mis esporádicas escapadas al sur de Tenerife a disfrutar el fin de semana lejos del mundanal estruendo. Es decir, lo emplazo al próximo lunes. Sí, pilas renovadas, temas de interés humano, pollas por doquier, blablablabla.
Un beso caluroso, noble de mis entretelas. 

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