sábado, 9 de enero de 2016

Baile


Querido Diario,

Sí, hay baile hoy. Es decir, existen serias intenciones de ponerse guapo y salir a la calle. A ver si llego despierto a la medianoche y con una sonrisa Jennifer Jones, así falsa, pero hipnótica, para enamorar a los señores. Esperemos que, por lo menos, haya alguien en los bares, esos lugares tan adictos al desierto en los últimos años, más que nunca en cuesta de enero. Pero la cosa es tomar aire, ingerir alcohol y fichar a la puerta. Que no se diga.


Salgo con los deberes hechos. El Desafío Cinéfilo terminado y con una sesión de tarde de propina, redescubriendo la "Madame Bovary" de Minnelli.
Diga lo que le plazca sobre la adaptación, pero reservéme el juicio de decir que, en sus propios términos, es un peliculón. Largo, pero maravilloso. Sólo Minnelli podía hacer tragar esa píldora, apaciguar el repertorio de muecas de Jennifer Jones y hacer honor a la fama de elegante de la Metro Goldwyn-Mayer. Esa secuencia de baile, señor mío, ¡ese baile! Decían que era de las mejores secuencias de la Historia del Cine y tenían razón.
Si la dama se va a desmayar, ¿qué hacer? ¡Romper las ventanas! 
Aquí le posteo el prodigio, desde el principio hasta el final, no se lo pierda:  


Hasta mañana, Lord.

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