domingo, 31 de enero de 2016

Energúmeno


Querido Diario,

"Energúmeno" es mi nueva palabra favorita. 
He tenido otras expresiones y palabrejas de mi predilección con anterioridad. Leía cosas como "delicuescencia", "bonhomía" o "¡la madre del cordero!" y las cacareaba, una y otra vez, entre muerto de risa por lo anticuadas y lo maravillado de su expresividad y dificultad a la hora de escribirlas y decirlas. Suenan mucho. Como "enerrrrgúmeno", que es, ante todo, un improperio. ¡Eres un energúmeno! 
Le conté que leí la palabreja a propósito de Henry Cavill y Armie Hammer en "Operación UNCLE". Un usuario de FilmAffinity los llamó "par de energúmenos" y yo me reí mucho. 
Pero energúmeno no está usado correctamente en ese caso, porque el significado original de la palabra es estar poseído por el demonio. Y ojalá estos dos Kenes demostrasen estar poseídos por algo, incluyendo la habilidad de respirar.


La RAE es sabia, la RAE contesta.

energúmeno, energúmena

1. Persona poseída por el demonio.
2. Persona colérica y que al enojarse se expresa con violencia.

"aquel hombre era un energúmeno conduciendo".

Pero es Wikipedia quien nos ofrece la definición que nos define: "En lenguaje familiar, se llaman energúmenos a aquellas personas que se hacen notar por la vehemencia de ciertos sentimientos y por la exageración con que los expresan, a todos aquellos que calificamos de frenéticos, furiosos, arrebatados, locos de atar, rabiosamente coléricos, etc..."
¡La madre del cordero y toda su ralea! El mundo entero, usted y yo estamos poseídos por el mismísimo Belcebú. 
Pensaba que los energúmenos eran los políticos, los seres de la televisión, los contactos de Facebook que se me ponen nerviosos cuando no están de acuerdo con alguna de mis opiniones. 
¡Pero quién se libra del frenesí, la furia, el arrebato, la locura de amarrar, la rabiosa cólera! ¡Más que nunca en esta apartada orilla, mi Lord!
Incluso en Villa Tranquilidad, ese país imaginario que busco a diario y donde quiero vivir, podemos tornarnos energúmenos sin querer, del camino de las zapatillas hasta el café con tostadas. Basta con estar un poco hasta las narices. Sólo un poco. Un becerrido y, oh, está usted endemoniado, enérrrrgumeno.
A tanta energumenez, hágase la casualidad, la ironía o la buenaventura de que estaba viendo "Los Demonios", del energúmeno Ken Russell, tratado sobre verdaderos energúmenos de la Historia, con exorcismos, monjas calentorras y persecuciones religiosas. 


La he pausado a eso de la hora de duración para escribirle a usted, cenar y tomar aire. Vaya película de retorcer el estómago de tanta energúmena intensidad. Aún desconozco si me encanta o la odiaré por delicuescente, pero bien sé que valiente nochecita de sufrimiento cinematográfico me espera.
Ora pro nobis, Lord Diario, mañana hablaremos de sexo o de lo que más se le parezca.

sábado, 30 de enero de 2016

Gusto


Querido Diario,

Usted, que es un señor sabio, más viejo que la placa tectónica, respóndame: ¿cambiar de opinión es señal de inconsistencia y debilidad de carácter? ¿O pasar del odio al amor es el signo del mayor apasionado?
Conteste usted. Sólo sé que, desde hace mucho tiempo, defiendo la duda frente a la sentencia, porque no me fío de ésta. 
La gente que dice poseer las certezas es odiosa, pesada. Nunca cambian, son previsibles, viven en en sus ferrosas opiniones como un país del que son incapaces de salir. 
Yo intento revisitar las cosas que nunca me gustaron para darles otra oportunidad. ¿Seré bueno, Dios, o buscaré así una manera de parecerlo?


Esta disquisición viene a la oportunidad de que he revisado "Mujeres Enamoradas", una película que vi de adolescente. 
Pese a que muchas escenas se hicieron difíciles de olvidar, el resultado final me gustó más bien poco, como me sucedería después con todo lo de su director, el llamado enfant terrible del cine británico: Ken Russell. 
Sus fans se contaron y se cuentan los dedos, porque sus películas resultan fascinantes y espantosas al mismo tiempo; son un exceso sabido de sí mismo y relamido en sus grotescas, autistas locuras.
En el momento de su setentero estreno, desafiaban las modas cinematógraficas y estaban diseñadas para la incomodidad, la transgresión y la ruptura con los límites del gusto. 


Media profesión de la crítica cinematográfica, incluyendo la brillante y sucia Pauline Kael, detestó tanto a Russell que, de ser considerado niño terrible, devino en viejo loco a razón de una década, al mismo ritmo que los inquietos, contraculturales setenta se tornaban en los conformistas, conservadores años ochenta. 
Muchos de sus títulos han sido raramente vistos y pocos se han publicado en formato digital. Ken Russell no gusta a nadie, podría ser una línea más o menos superficial que lo glosara en una enciclopedia de cine. 
La complicada personalidad del director y su agresiva relación con el sexo, la homosexualidad y la cultura establecida tampoco ayudaron precisamente al despertar de encantos ajenos.
Sólo cinéfilos de tono particular le han encontrado el placer al señor Russell y, aún así, todos opinan que, como Fellini, Ken se convirtió muchas veces en su peor enemigo. Las ganas de follón por las ganas de follón, en definitiva.
Cuando este maestro infamous aún no se había ganado semejante prestigio, en 1969, una de sus primeras películas se llamaba "Mujeres Enamoradas" y adaptaba la novela escandalosa por sexual de D.H. Lawrence.


"Mujeres Enamoradas" puso en el mapa a Ken Russell y hasta lo nominaron al Oscar. Aún sigue siendo su película más aclamada, ese nudista clásico de medianoche que gusta e interesa aunque no guste ni interese nada del director. 
Será por accesible, tal vez por rigurosa y minuciosa como pocas de su filmografía, pero, incluso como obra temprana, es intensamente russelliana. 
La he visto de nuevo y me ha encantado. Es una obra maestra, digo hoy. 
Oh, Diario, ¿observa la volubilidad? Antes sólo podía echar pestes del cine de Russell y ahora le tiendo una mano. Esa mano que no conoce de firmeza sino de ganas de amar, de amarlo todo, justo como quieren los personajes de "Mujeres Enamoradas".


Película tan compleja sobre novela tan compleja será analizada y discurseada por otros que la entiendan mejor que yo, pero, como todas esas cosas preciosas y particulares, no hay que comprenderla para admirarla. 
Hay secuencias que se sienten cual viaje de los sentidos, en escenarios y atmósferas que recuerdan a cuentos de hadas y novelas clásicas, recorridos por la frustración, el anhelo y la violencia que suelen conjugarse con nuestros sentimientos, los que confesamos y los que escondemos.


Espero volver a "Mujeres Enamoradas" en más ocasiones y le concederé una oportunidad a otros títulos de Russell, porque quizá ahora haya llegado al lugar necesario en mi existencia para que la incomodidad de lo extraño me resulte más placentera que los mullidos colchones de lo conocido.


Por cierto, ¿y qué me dice de Alan Bates? Riquísimo, riquísimo.  

viernes, 29 de enero de 2016

Brindis


Querido Diario,

Brindemos por una semana de éxitos en este blog. Brindemos por las cuatro últimas entradas y por todos los que las han leído. Brindemos por la tabla del gimnasio que he terminado hoy. Brindemos por la que me espera la semana próxima. Brindemos por Alicia Vikander, por qué no. 
Brindemos por el día que cayó el odio y llegó el amor. Brindemos por el año que acabó la guerra y se firmó el armisticio. Brindemos por lo que adoramos, por lo que añoramos, por lo que nos queda por descubrir.
Brindemos porque es viernes, brindemos por hacerlo mejor, por intentarlo de una vez, por dejarlo todo para mañana.
Brindemos por los hombres guapos y por las mujeres maravillosas. Por los hombres maravillosos y las mujeres guapas, también, claro que sí. Brindemos por todos los que merecen ser brindados.
Brindemos porque se destapen las mentiras del mundo y porque las verdades nos sirvan para aprender. Brindemos por irnos a la tumba entre refunfuños y dudas, pero con la intacta dignidad de nuestras valentías.
Brindemos por vivir hoy, por morir mañana. Brindemos por los que queremos, brindemos por querer más, mejor, sin dolor, sin arrepentimiento, sin culpa. Sin memoria.
Brindemos por la paz, porque es viernes. Y, como el viernes, la paz es un espejismo. Brindemos ahora, antes de que se acabe, antes de que toquen las doce, antes de que llore en su hombro, mientras bailamos, por aquello de la nostalgia. 
Brindemos felices, por vivir hoy, por morir mañana.

jueves, 28 de enero de 2016

Follador (II)


Querido Diario,

Habrá leído una noticia que chirría más que convence: se prepara remake de "El Valle de las Muñecas", en clave de comedia negra, con Madonna, Jennifer Lawrence y Anne Hathaway, Agárreme la coleta, que vomito. No han podido elegir un trío más indeseable para servidor de usted. 
En cualquier caso, la noticia suena a que el río viene seco y la prensa de espectáculos tenía que publicar algo, forzosamente, y nada mejor que hablar de un remake que jamás verá la luz.
Como todos los remakes que se anuncian y casi nunca se realizan, estas noticias sólo sirven para propiciar comentarios, discusiones, ecos y demás humos del mundo actual.
Lejos de esas fronteras y más cerca de otras riberas, yo sostengo, desde hace varios años, que el verdadero valle de las muñecas ya no es el Hollywood convencional que nos contó Jacqueline Susann en los sesenta, aquel turbio universo de espectáculo, belleza, infelicidad, drogas y supervivencia.
Ahora ese valle está, más que nunca y tan desaprovechado por la ficción, en el porno gay.


Suicidios, drogadicciones, ascensos inmediatos, caídas más duras y un negocio tan brillante como cruel, que saca a unos de la estacada y a otros los condena a la prostitución y sus infortunios; marcados todos por el aún mal visto trabajo del sexo.
La hipocresía cae con fuerza ante cualquier situación que se escape o contradiga la sociedad que se piensa monógama y limpia, y luego se destapan webs como Ashley Madison o Rentboy, donde se dilucida la máxima: si no puedes detener a los malos, vete a molestar a las putas.


El porno gay puede ser visto como una forma de prostitución, alejada del consumidor, glamourizada, higienizada.
Yo lo valoro más allá de su rapidez, de su más básica utlidad. Será porque lo amo tanto que lo considero un género cinematográfico como cualquier otro y también el único porno que conoce de cierto sentido de la belleza.
En un reciente vídeo de Youtube, donde se les ponía porno gay a un grupo de chicos heteros, éstos reaccionaban entre risas y curiosidad a lo que nunca habían visto. 
Y uno de ellos dijo lo que yo noté la primera vez:

- Esto es mil veces más romántico que cualquier otro porno.

Los actores se miran con fervor, se besan con intención de devorar, se apasionan el uno por el otro. Y la mayoría son arrebatadoramente guapos, desde el vuelo de sus magníficas cabelleras hasta la punta de sus preciosas pollas. 


Hoy, en esta segunda edición de "Follador", le invitaré a un paseo por los hombres más bellos del porno gay de los últimos tiempos. En mi opinión, obviamente. 
Me dejaré más de uno en el tintero y le aseguro que todos son más impactantes en acción que en cualquiera de las fotos y gifs que le puedo adjuntar a continuación. 
Ojo, porque son bien calentitas y explícitas. Si no tiene ganas de ver señores desnudos a saco, saltése este post, que se lo perdonaré.
Como sé que es usted valeroso, acompáñeme en este paseo por mis amados intrépidos.



5. CHRISTIAN WILDE


El hombre: Si un ángel fuera white trash, se parecería a Christian Wilde. 
Rubito, de ojos azules, blanco como la leche, con cierto parecido al primerísimo DiCaprio, Christian es lo que los norteamericanos llaman dreamy
Bajo esa apariencia, se esconde el tío más activo, en todos los sentidos, del porno gay de los últimos diez años. Alto, alargado, sin demasiados músculos, pero dotado de una polla estilo sable, Christian es implacable.


El dato: Se considera bisexual y, de hecho, está casado con una mujer y es padre. 
Aunque el grueso de su filmografía es porno gay, también se le encuentra en escenas hetero, bi y también muchas sadomasoquistas, donde destaca como amo castigador. 
Sólo ha hecho de pasivo delante de las cámaras en una ocasión, para Austin Wilde en "The Cover".


El drama: Hijo y hermano de recios bomberos de profesión, éstos se enteraron de la prolífica carrera de Christian en el porno gay por accidente y para total asombro. Inesperadamente, lograron entenderlo.


La escena: Cada vez que veo la cara de Navidades que pone el insaciable tragón Conner Habib cuando le baja los calzoncillos a Christian en "Diamond Auto", me quiero morir de la risa. 
Christian siempre está perfecto como follador y seminador, ya sea dándole duro a Jake Genesis sobre una moto o emparejándose con su variante pija: el también dicapriano Duncan Black.



4. DATO FOLAND


El hombre: Es el más guapo con el peor nombre artístico posible, en palabras de mi amigo Fernando Chaves. 
Dato Foland, ruso afincado en España, versátil integral e insaciable, posee los ojos más deslumbrantes del porno gay, acompañado de todos los tipos posibles de cortes de pelo y un pendiente en la oreja que le proporciona cierto toque pirata.
A mí me recuerda un poco al joven Tony Curtis.


El dato: ¿El dato de Dato? Empezó en el porno gay desde su romance con el duradero, diríase eterno Damien Crosse, pero Dato transitó y acabó casándose con Abraham Al Malek. 
El anuncio de su retirada, confirmada el año pasado, fue un duro golpe para sus seguidores.


El drama: Ninguno reconocible, más allá del hecho de nacer en Rusia con esa pasión por encajarse todas las pollas que encuentre a su paso. En España, estás mejor, Dato.


La escena: Foland prende fuego y se entrega en todas, pero mis favoritas son los dos encuentros que mantuvo con Tomas Brand; no sólo por la avasallante sexualidad de la pareja, sino por la aparición de Dato vestido de traje de chaqueta.
Tan exótico y cercano al mismo tiempo, nadie podía imaginar que luciría en formal vestimenta igual de exquisito que sin ella. 



3. JOHNNY HAZZARD


El hombre: Década y media en el porno gay es tiempo más que suficiente para considerar a Johnny Hazzard todo un clásico. 
Versátil, pero más ardiente cuando se deja follar por hombres mayores y un tanto osunos - confesada predilección -, Johnny es un huracán de pura calma. 
Se las mete, sea en la boca o en el culo, entrecierra los ojos y cualquiera se queda hipnotizado con la destreza de su técnica y la sensualidad de su proceder. Sencillamente, uno de los más grandes.


El dato: Frankie Valenti se llama si lo conoces fuera del porno gay. Ha dado el salto a las producciones convencionales, aunque aún en márgenes tan independientes como para urgir por crowfunding. Las redes sociales recogen sus inquietudes.


El drama: Ante la oleada de suicidos entre sus compañeros, el inteligente Johnny salió a la palestra y contó su caso. Él había sobrevivido y era feliz. ¿La receta? Ni él mismo la tenía clara.


La escena: Las últimas producciones que ha protagonizado lo desaprovechan o quizá ya está demasiado visto, incluso aburrido de sí mismo. 
Pero todas sus emblemáticas son un no parar con la mano. En el camión con Tyler Riggz, "violado" por Chuck Rocco, dominado por Josh West. Y, sobre todo, en esa obra maestra absoluta, "When Bears Attack", donde Johnny se las ve con una manada de osos con muchas ganas de Hazzard. Imprescindible.



2. TOMAS BRAND

El hombre: El sueco Tomas Brand entró en el porno gay con los cuarenta años más que cumplidos y un cuerpazo de esos que bordean la completa insensatez. Cuando se termina de admirar la rocosidad, todavía queda el mandoble, sin circuncidar, ancho y largo. 
Tomas es una fantasía hecha realidad: un daddy con la factura de un dios.


El dato: En su debut y primeras escenas, le acompañaba su marido, Logan Rogue, más joven y menos atractivo, pero al que parecía muy unido y enamorado...


El drama: La felicidad del matrimonio terminó y, de celebrar su amor en redes sociales, desaparecieron el uno del otro de sus estados civiles. Tomas confirmó la ruptura y el hecho de que ambos trabajaran como escorts internacionales se señaló como la posible causa.


La escena:  Echo de menos algo de vello en un hombretón como él, pero, en cualquier caso, es apabullante de contemplar. Apunte sus dos escenas con Dato Foland, por supuesto, y también sus encuentros con Dario Beck y Dean Monroe.
Si tiene el día especialmente guarro, Brand ha hecho mucho bareback para Lucas Entertainment, con algunas orgías que agotan sólo de mirarlas.



1. DIRK JAGER


El hombre: De la última gran época del porno gay, hace unos diez años - justo cuando se hizo carísimo para luego sucumbir rápidamente a Internet -, todos recuerdan a François Sagat, pero yo siempre he sido más de Dirk Jager.
Hablo del imponente y circunspecto alemán que no perdonaba uno. Exclusivo de Titan, su carrera duró poco, pero fue suficiente. 
Para mí, el más guapo con diferencia: todos los músculos, la cara, el punto de vello, la actitud, la polla enorme y curvada. UFF.


El dato: Sólo se pudo verlo en el rol activo, pero comía pollas con una destreza que parecía aún más efectiva con la expresión de macho vehemente que ponía al hacerlo.


El drama: Ninguno conocido. Se retiró en silencio, tras el fin de su contrato con Titan, y hay quien lo ha cazado en Instagram, enseñando un cuerpo que se mantiene tan genial como siempre y una apacible vida en su país natal en compañía de su pareja.


La escena: Todas, todas, todas. En la segunda parte de "Mirage", es la estrella indiscutible, y también brilla zascándose a Dean Flynn en "Command Post" y a Max Schutler en "Double Barrel". 
Mi escena favorita de Dirk lo encuentra en las taquillas de "Playbook", haciendo de entrenador buenorro para Kyle Quinn.



PREMIO ESPECIAL DEL JURADO: DAVID ANTHONY


El hombre: Un reportaje de Playgirl ilustró su señor miembro y las fotos se hicieron un pequeño clásico, valga la ironía. Cuando llegó la noticia, muchos años después, de que David saltaba al porno gay, los fans contuvieron el aliento por no dar un grito. 
No decepcionó y se hizo un favorito inmediato 
Músculos cincelados hasta el delirio, polla gigantesca, encanto irreprochable, actitud de daddy y un enigma sólo atribuible a una estrella total; David Anthony es otro nivel.


El dato: Joe Gage, maestro del género, lo comparó con el legendario Al Parker y lo ha hecho protagonista de muchas de sus obras maestras. 
También lo libró del cockring que llevaba en sus primeras escenas para Titan, le recomendó un bigotazo setentero y, cual "Vértigo", el déjavú estaba servido.


El drama: Ninguno. Reconocido como un tipo afable y disciplinado en los rodajes, David mantiene el porno gay como una ocupación más en una vida que se dice veleidosa, llena de viajes por Europa y todas esas cosas que hacen y dicen los norteamericanos para darse tono.


La escena: ¿Cuál no? Quizá su polla luce grotesca en sus primeras escenas, cockring mediante, pero el cuerpazo y la actitud son sobrecogedoras desde el primer instante hasta el último. 
Para Joe Gage, impecable, ya sea despertando la lujuria de doce hombres en "Jury Duty", liderando un golpe imperfecto en "After the Heist" o rompiendo la virginidad de su sobrino en "Coyote Point". 


Ya lo ve: cine clásico o porno gay. Pregúnteme usted el star-system de ambas constelaciones, que se lo recito y hasta se lo rezo.
Hasta mañana, mi Lord, cambie ahora a la mano izquierda, que se me desgracia.

miércoles, 27 de enero de 2016

Vikanderesco


Querido Diario,

Está usted desbordante. 
Sé que se traspasa un hito cuando se escriben cosas como "entra y salga tres veces y luego pam pam pam", pero lo apoteósico han sido las visitas, las respuestas, las reacciones.
Venía con el buen sabor de boca del tranquilo, pero sólido éxito de "Mariconada", y llega el post "Anal" y demuestra que, cuando hay contenido sexual, esto es hora de apertura en día de rebajas.


Qué afluencia, qué lubricidad. 
En menos de dos días, "Anal" se ha convertido en el segundo post más leído de nuestra historia juntos, Lord Diario, y, sin duda, va camino de coronarse como el primero. Allí, en lo alto, la follada por culo. ¡Viva!
¿La ironía? En el texto, escribía la imagen de eminencia en la cópula rectal que tenemos los gayers y no hay duda de que la seguimos teniendo: todos y todas entraron a ver precisamente cómo se entra. Y por la simpatía que ha despertado el post en los experimentados, preveo que, sí, quizá sé un par de cosas sobre el anal asunto.
Hablaremos de sexo en este blog, sí, y un día de estos, a ver si hasta lo practico, que estoy que me arranco la piel a tiras.

- Ya será menos - oí decir. Y es verdad. 


Hoy pasearé por el amor y la muerte, más que nunca en nuestras televisiones y redes sociales, pero dedicaré especial atención a alguien.
A una persona con nombre y apellidos, a la sweetheart de Michael Fassbender, a la nominada actriz, a la detestada y amada. Sí, hoy le diré todo lo que sé sobre Alicia Vikander. Un anticipo: el odio sembró esta historia.


- Le juro por mi vida que ignoraba la existencia de esta señorita hasta hace dos semanas y, revisando su filmografía en IMDB, vi que la había visto como la joven Ekaterina en la "Anna Karenina" de Joe Wright. De manera probable, hice sitio en mi cerebro a algo más interesante, como la vida privada de los cétaceos del Ártico o los niveles salíferos del Mar Muerto. Al grano: es normal que desconociera a Alicia Vikander, porque no había visto ninguna otra de sus películas.

- El romance con Fassbender ha sido el principio de esta tirria que, usted inteligente, sabrá que es puro cachondeo facebookero. 
Buscando datos sobre esa pareja de presunta moda - ya hay quien los apoda Fasskander -, abundan rumores en torno a la credibilidad de los tórtolos. Especialmente, debido al timing de que vuelvan a estar juntos en temporada de premios.
Ojo al dato de que ambos están nominados al Oscar.


- El tumblr http://weinsteincouple.tumblr.com/ recoge todo el chismerío/teoría conspiratoria/probable verdad sobre la pareja. Pura publicidad, se dice.
El todopoderoso magnate Harvey Weinstein es el autor de Fasskander y consigue dos cosas: que Alicia Vikander, de conocida ambición, sea la chica de todas las salsas y que Fassbender, tan querido y deseado por los aficionados, sea además reconocido por el gran público. 
No digo novedad cuando aseguro que pocos saben quién es Michael Fassbender - alguna que otra lo conoce por mis blogs, de hecho - y basta comprobar los discretos resultados de taquilla de sus títulos como protagonista para entender que necesita un reboost publicitario.


- La teoría de que la pareja es un montaje producido por Weinstein aduce a esos posados robados de Alicia y Michael - en uno de ellos, se produce el único beso para captura de la cámara - y apunta dos cosas: que Michael está con Marion Cotillard y que a Alicia ni siquiera le gusta Fassbender. 
Según dicen, lo ve mayor para ella. Quiere uno más joven y más guapo. "Más guapo". EIN?


- A Alicia Vikander hay que emparejarla con el niño de "Room", simplemente por avariciosa.
En cualquier caso, apartemos el chismerío y vayamos a mi conocimiento vikanderesco. Por el momento y salvando "Anna Karenina", sólo he visto una película de la muchacha: Operación U.N.C.L.E., entrega de acción espionajística, basada en una serie de los sesenta, que se estrenaba este verano y se daba una buena hostia en la taquilla.

- Hay que verla para entender por qué no ha gustado. Se la pensaba sexy y colorida, y es tristona, sombría. Ni que decir pretenciosa y aburrida. Le diré la verdad: la última media hora me encontraba pendiente del ordenador. 
Lo más descomunalmente inepto son las interpretaciones de sus bellos protagonistas: Henry Cavill y Armie Hamer. Leí una crítica de FilmAffinity que los llamaba "esos dos energúmenos" y me hizo reír. 
Ambos están miscast y el guión no ayuda, pero esas caras de palo y esas faltas de cualquier carisma son escalofriantes...


- ...más en el caso de Cavill, otro de mis amores totales, al que recordaba picante y encantador en "Los Tudor" y ahora dudo de que le queden dos telediarios en cuanto a carrera cinematográfica.
Abucheos ha recibido en sus hieráticas apariciones y esa inminente Batman vs. Superman no ayudará; preveo que decepcione en taquilla, además de erigirse como el bluff de cuidado que se ha visto en el trailer. 
Esperemos que Cavill cambie de agente o me visite entre sábanas en busca de consejos de Arte Dramático.


- Ojo al dato: lo mejor de la película es Alicia Vikander. Odios aparte, ha sido un placer conocerla. En realidad, Alicia es como una canción pop: se tiene la impresión de que se la ha visto y oído antes, porque es una mezcla de Natalie Portman, Gabrielle Anwar, Penélope Cruz y otras tantísimas herramientas de moda y atractivo que funcionan a las mil maravillas. 
Con esa voz ronca y esa sutil, pero profunda, belleza aderezada de Vuitton, se me hizo una presencia completamente encantadora, esperando por el galán que la película nunca le proporciona.


Dicen también que Alicia es lo mejor de "La Chica Danesa" y me lo confirman tanto los admiradores como los detractores de esa película. La veré y se lo narraré. 
Esta historia se contó con odio, pero mire por dónde. 
En fin, negaré todo lo anterior ante un tribunal. Inserte cara de acérrimo.


- Alicia y yo tenemos que protagonizar una historia del estilo de La Muerte Os Sienta Tan Bien. Revisé esa comedia este fin de semana, tan llena de momentos de difícil olvido. 
Dicen por ahí que es mala, pero no me lo creo. Será porque la nostalgia aterriza en mi consideración o porque estoy muy ocupado riéndome con los diálogos bitchy, las ocurrencias absurdescas y las deliciosas interpretaciones de sus protagonistas.


- Recuerdo que me impactó el final, porque me trajo la idea a mi púber mente de que la vida eterna sería angustiosa. 
Y tenía olvidado a Adam Storke, es decir, Dakota, el juvenil amante sin camiseta de Meryl Streep.
Momento shirtless en aquellos noventa que empezaron a llenarse de momentos shirtless. Recuerdo sentir el deseo, el odio y la envidia al mismo tiempo en mi confundido cuerpo. Ay, que me libren del pasado.


- El domingo vi una película viva, de esas que se mueven. Sí, de esas que son tan escasas. Le hablo de Kansas City, otro título de los noventa, radicalmente distinto y muy olvidado, firmado por Robert Altman. 
La adoré de principio a fin: una trama de secuestro en plenos años treinta, con personajes que vienen y van, entre jazzística música y con Jennifer Jason Leigh a la cabeza del reparto. 
Como todo lo que dejó Altman detrás, es tan interesante como pendiente de redescubrir y evaluar.


- Prometí volver a Los Amantes de la Noche, quizá el más sentimental de los noirs, la primera obra del esplendoroso sensible Nicholas Ray, llena de una atmósfera tan particular que, pese a lo resudado del argumento, le proporcionará la impresión de que no ha visto otra película parecida. 
Nunca fui fan de Farley Granger y Cathy O'Donnell hasta que me los tropecé aquí y, juntos de nuevo, en "Side Street", de Anthony Mann. Él, oh, tan bonito.


- He consumido escasa pantalla, porque estoy entregadísimo a Al Este del Edén, la novela de John Steinbeck que inspiró el famoso film con James Dean. 
Estaba desorientado con el argumento en un principio, porque no tenía que ver con el arranque de la peli; por lo que he leído en Wikipedia, la versión cinematográfica se limitó a la segunda parte de la extensa novela.
Le anticipo que el libro es una maravilla. Me queda muchísimo para terminarlo, pero ya no quiero que se acabe. Una saga rotunda con resonancias bíblicas y una sensibilidad extraordinaria. Se lo recomiendo sí, sí, sí.


Y también le recomiendo lo de siempre: pam, pam, pam.
Hasta mañana, mi Lord. Sea bueno, sea lascivo.